Un regreso ilusionado, comprometido y desde el máximo respeto: Trillo recupera sus representaciones de Semana Santa
Trillo recuperará en este 2026 sus representaciones religiosas de Semana Santa: la procesión de la Borriquilla, el Domingo de Ramos; el Lavatorio de Pies y los Juicios a Jesús del Jueves Santo y el Vía Crucis por las calles del Viernes Santo. El regreso, que se materializará durante la próxima Semana Santa, ha sido posible gracias al compromiso e implicación desinteresada de más de 50 personas del municipio.
Aunque el grupo que forma parte y da vida a estas representaciones lleva tratando de volver ya desde el año pasado, ha sido en este 2026 cuando se han dado las circunstancias, la ilusión y el impulso necesarios para conseguirlo.
Y es que hasta 2020 y durante más de 25 años, el municipio tuvo la gran suerte de contar con un nutrido grupo de personas, vecinos del municipio y sus pedanías, amigos, fieles religiosos que, gracias a su compromiso y esfuerzo, hicieron posible que la Semana Santa trillana tuviera renombre en toda la provincia gracias al fervor, la vistosidad y la emoción de sus representaciones. Durante un cuarto de siglo, este grupo dio vida a los últimos días de Jesucristo antes de ser crucificado, momentos que interpretaban escena a escena, en la propia parroquia o por las calles de Trillo, estructurando la Semana Santa y reflejando el sufrimiento y el dolor de aquellos últimos días de Jesús, siempre desde un punto de vista de respeto y de profundas creencias religiosas.
En sus últimos años antes del parón, estos actores noveles sumaban años y cansancio y empezaban a pedir relevo, nuevas generaciones que consiguieran que estas representaciones se mantuvieran en el tiempo. Su llamamiento fue escuchado, entre otros, por la Hermandad de la Sagrada Familia asentada en El Soto, cuyos miembros se prestaron para ayudar a mantener viva la tradición, subsistiendo dos años más estas representaciones religiosas.
Lo que no había conseguido el paso del tiempo y el desgaste, sí lo logró la pandemia del COVID. Las representaciones de Semana Santa se pararon en seco en 2020, al igual que se paralizó todo un país y todo un planeta, poniendo punto y aparte a una tradición que en Trillo había calado hondo.
Una ausencia que ha pesado
Tan hondo, que en la mente y el corazón de muchos esa ausencia ha pesado durante estos últimos años y ha sido determinante para su recuperación. Sin representaciones, sin procesión de la borriquilla, sin Vía Crucis, a la Semana Santa en Trillo le faltaba algo; se echaba de menos ese esqueleto, esa columna vertebral que guiaba, estructuraba y ordenaba estas fechas de oración y recogimiento, poniendo en común y volviendo a unir a feligreses, religiosos, hermandades y cofradías.
Volver, no obstante, no ha sido tarea fácil. Si bien muchos de los antiguos miembros estaban deseosos, otros no han tenido tan claro que quisieran volver a participar. Una buena parte de estos actores noveles son personas ya jubiladas, la mayoría supera los 60 años de edad. Por su parte, el Ayuntamiento de Trillo, a través de sus concejales, lleva tratando de convencer y animar a estos voluntarios desde el pasado 2023, cuando la pandemia ya había quedado enterrada. Sergio Recuero, concejal de Festejos, asegura que han sido muchas las reuniones para intentar retomar el tema y que desde el Ayuntamiento siempre han manifestado su voluntad de ayuda y colaboración.
Y, por fin, en este 2026, se ha obrado el milagro. Después de más de 25 años de representaciones y un parón de seis largos años, Trillo recuperará sus representaciones de Semana Santa y lo hará gracias a la ilusión y compromiso de muchos de sus antiguos participantes, pero también a la valentía y el talento de nuevas incorporaciones, nuevas incorporaciones que, en parte, han conseguido aportar la ilusión y el empuje que faltaba.
En total, más de 50 personas han dicho sí a regresar. Como asegura Miguel Batanero, uno de los impulsores de esta tradición desde sus inicios, “en estos momentos somos un gran número de personas implicadas, muchos de ellos veteranos llenos de ilusión, otros nuevos, también ilusionados y comprometidos para seguir los pasos de los mayores”. La idea es precisamente esa, que los jóvenes se involucren y se cree un buen “fondo de armario”, un número de actores abundante que permita un recambio y una sucesión, de manera que estas representaciones tengan continuidad y puedan perdurar en el tiempo.
La importancia de la colaboración y coordinación con hermandades y asociaciones
Además de los voluntarios que participan en las distintas representaciones -Domingo de Ramos, Lavatorio de los pies, Juicios a Jesús y Vía Crucis-, actores y colaboradores en vestuario, maquillaje, narración y dirección, en esta nueva era también se ha establecido una importante colaboración con las hermandades y cofradías religiosas de Trillo: la Hermandad del Nazareno, la de la Virgen del Campo y la de la Virgen de la Soledad, con el objetivo de remar en la misma dirección, organizar y coordinar la Semana Santa, participar en común y ser seguidores de una misma dirección religiosa.
Por supuesto, esta colaboración y coordinación también se ha fraguado junto al párroco de Trillo, Théophile Niyonsenga, y, junto a todo ello, también se ha querido contar con el grupo de teatro de la Asociación Mujeres de Trillo que, de hecho, ha aportado varias actrices al elenco, y con la Asociación de Madres y Padres del Colegio Ciudad de Capadocia, con el objetivo de invitar a los niños del pueblo a participar en estos actos. Esta última se trata de otra fórmula para atraer a los más jóvenes, a las nuevas generaciones, aquellas que en el futuro serán las encargadas de mantener vivas estas tradiciones. En su caso, a la organización le gustaría que estos menores encarnaran a los 12 apóstoles y que fueran ellos los protagonistas del Lavatorio de pies del Jueves Santo, como detalla Miguel Batanero.
Veteranos y nuevas incorporaciones
Tomada la decisión de volver -las reuniones comenzaron el pasado mes de agosto-, los ensayos no se han hecho esperar, y, durante los dos últimos meses, los voluntarios han trabajado de forma incansable para que todo salga bien durante la Semana Santa. En febrero y marzo se han intensificado estos entrenamientos, en los que ha sido clave el papel de los más veteranos. De hecho, ellos han ocupado, en esta primera toma de contacto tras el parón, los papeles más relevantes, con el objetivo de que las nuevas incorporaciones vayan cogiendo tablas y experiencia para ir asumiendo roles más complejos e intensos en años venideros.
Es el caso del propio director, Ernesto Lorenzo. Él fue el encargado de dar vida a Jesucristo durante 23 años -desde los inicios de estas representaciones- y, para encarnar lo mejor posible ese importante papel, se empapó todo lo que pudo en las escrituras, comparó los textos de los cuatro evangelistas, estudió y trató de sacar sus propias conclusiones y llevarlas a la representación. Gracias a este profundo conocimiento y a su experiencia, Lorenzo se está encargando ahora de guiar a los distintos personajes, “intento corregir maneras de actuar, expresiones, emociones, intento que la gente se meta verdaderamente en su papel y les explico cómo realizar las escenas”, explica el veterano. Junto a ello, Ernesto trata de que los actores y actrices se coloquen bien en la escena, “que sepan moverse y posicionarse”, porque, como detalla, también es importante para que el público vea y entienda bien cada episodio que representan.
Ernesto Lorenzo reconoce que este año “hay mucha ilusión”. “El año pasado lo intentamos, pero no cuajó. Este año sí: hemos unido a hermandades, ha llegado sangre nueva, que nos ha dado un gran impulso, y el grupo de teatro de las mujeres también ha sido otro impulso”, detalla el director. Todo suma, pero, a su juicio, el “gran revulsivo ha sido Alberto Serrano. Es un chico que sabe actuar, es muy bueno, además ya se sabe el papel, y nos ha llenado a todos de ganas e ilusión”, asegura Lorenzo, confiado en que la de este año será “una gran representación”. “Yo espero que salga todo muy bien, aún nos quedan cuatro ensayos más y veo que la gente está deseando, la gente tiene muchas ganas”.