Un terremoto en Kirguizistán deja 72 muertos, la mayoría niños
01/10/2010 - 09:45
Un terremoto, que alcanzó en el epicentro los 8 grados de magnitud en la escala de Richter, ha borrado literalmente de la faz de la Tierra el poblado kirguiz de Nura, situado en zona de alta montaña, muy cerca del punto en donde convergen las fronteras de Kirguizistán, China y Tayikistán. Según las primeras estimaciones el número de muertos se eleva a 72, de los que 41 son menores de edad.
Hay decenas de desaparecidos y cerca de un centenar de heridos, seis de ellos en estado crítico. Las autoridades aseguran que 120 casas han quedado completamente destruidas. Se teme que otros pequeños pueblos en las montañas hayan podido resultar también afectados.
Las sacudidas comenzaron el domingo a última hora de la tarde con una intensidad de 6,3 grados en la escala de Richter. En el epicentro, situado en Tayikistán, a 50 kilómetros al suroeste de Nura, se llegó a los 8 grados. El ministro de Sanidad kirguiz, Madamín Karatáev, presente este lunes en el área del siniestro, fue quien avanzó las cifras de damnificados. Según sus informaciones, 30 de los 41 niños fallecidos, tenían menos de siete años.
Difícil acceso
Karatáev explicó que las labores de rescate se están viendo complicadas debido a que las carreteras de acceso a Nura han quedado inutilizadas por los desprendimientos. El hospital más cercano se encuentra en Sarí-Tash, localidad situada a 76 kilómetros, pero la evacuación de los heridos más graves ha tenido que efectuarse en helicópteros. Se cree que debajo de los escombros hay todavía mucha gente. Nura tiene aproximadamente un millar de habitantes. Osh, la segunda ciudad más importante del país, se encuentra a unos 200 kilómetros de distancia.
Se da la circunstancia de que los sismólogos locales pronosticaron el temblor ya el pasado mes de enero, cuando en la misma región tuvo lugar una cadena de seísmos de 6 grados en la escala de Richter. Este último terremoto también ha tenido numerosas réplicas, hasta 100, comentaba ayer Kanatbek Abdrajmátov, director del Instituto Sismológico de la Academia de Ciencias de Kirguizistán.
Las sacudidas comenzaron el domingo a última hora de la tarde con una intensidad de 6,3 grados en la escala de Richter. En el epicentro, situado en Tayikistán, a 50 kilómetros al suroeste de Nura, se llegó a los 8 grados. El ministro de Sanidad kirguiz, Madamín Karatáev, presente este lunes en el área del siniestro, fue quien avanzó las cifras de damnificados. Según sus informaciones, 30 de los 41 niños fallecidos, tenían menos de siete años.
Difícil acceso
Karatáev explicó que las labores de rescate se están viendo complicadas debido a que las carreteras de acceso a Nura han quedado inutilizadas por los desprendimientos. El hospital más cercano se encuentra en Sarí-Tash, localidad situada a 76 kilómetros, pero la evacuación de los heridos más graves ha tenido que efectuarse en helicópteros. Se cree que debajo de los escombros hay todavía mucha gente. Nura tiene aproximadamente un millar de habitantes. Osh, la segunda ciudad más importante del país, se encuentra a unos 200 kilómetros de distancia.
Se da la circunstancia de que los sismólogos locales pronosticaron el temblor ya el pasado mes de enero, cuando en la misma región tuvo lugar una cadena de seísmos de 6 grados en la escala de Richter. Este último terremoto también ha tenido numerosas réplicas, hasta 100, comentaba ayer Kanatbek Abdrajmátov, director del Instituto Sismológico de la Academia de Ciencias de Kirguizistán.