Un total de 47 peregrinos conocen los encantos de Astorga y León
03/06/2011 - 13:01
Foto: Don Julián
Con profunda satisfacción y alegría pero con un poco de pena, por haber sido tan corto el viaje, volvieron los 47 peregrinos de la Campiña que los días 25 y 26 de mayo disfrutaron de los encantos de Astorga y de León.
A las 12.00 horas de la mañana, dirigidos por la guía local María José, visitaron lo encantos de la impresionante catedral de Astorga, del singular Palacio de Gaudí y de otros rincones típicos de esta hermosa ciudad.
El almuerzo en el restaurante de Las Murallas, después de una impresionante tormenta de granizo que descargó con fuerza sobre Astorga, les permitió reponer fuerzas para continuar por la tarde con la visita al santuario de la Virgen del Camino y con la celebración de la santa misa en el altar mayor del templo castellano leonés.
Después de la extraordinaria explicación de la historia del Santuario que les contó un hermano dominico, se dirigieron hacia el hotel Quindos de León, que fue el lugar donde se alojaron.
El jueves 27, guiados nuevamente por María José, hicieron un interesante recorrido por lo lugares más emblemáticos de León, como el hostal San Marcos, la basilica de San Isidoro, la casa de los Botines, el Ayuntamiento, la iglesia de San Marcelo, la plaza Mayor y la catedral, donde María José explicó las maravillas de esta construcción gótica, única en España en lo que respecta a sus majestuosas vidrieras. La visita concluyó con la explicación del claustro de la catedral y con la celebración de la santa misa en la capilla del Santísimo. Después, hubo tiempo libre, que la gente dedicó a las compras, a pasear o a tomar algún refresco en el bar hasta la hora de la comida, que fue a las 15.00 hotas el restaurante del hotel.
Desde seis poblaciones
A las 17.00 horas emprendieron el viaje de retorno, llegando a sus pueblos ya bien entrada la noche. Los peregrinos de las parroquias de Humanes, Cerezo y Razbona, a los que se les unieron otros de las parroquias de Malaguilla, Robledillo o Loranca volvieron un poco cansados, pero muy contentos y satisfechos por las grandes maravillas que tuvieron la suerte de contemplar, por las Eucaristías tan emotivas que celebraron y por la buena convivencia que reinó a lo largo de toda la peregrinación.