Un tribunal impide liberar a 17 chinos de Guantánamo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos dictaminó ayer que 17 prisioneros de Guantánamo uighures no pueden ser trasladados y puestos en libertad en suelo estadounidense, aunque sus abogados aún pueden llevar el caso al Tribunal Supremo.
Brown niega “encubrimiento” en la tortura a un británico en esta cárcel.
La decisión se tomó con dos votos a favor y uno en contra y estipula que no es legal ni constitucional autorizar que los prisioneros sean puestos inmediatamente en libertad, aunque hubieran sido detenidos ilegalmente, y a pesar de que actualmente ningún país se ha ofrecido para aceptarles, informaron medios estadounidenses, recogidos por Europa Press.
Los prisioneros pertenecen a la etnia uighur, que vive en el oeste de china, a los que se acusa de recibir armas y entrenamiento en Afganistán. Algunos de los prisioneros deberían haber sido puestos en libertad en 2003, pero Estados Unidos no ha querido enviarles a China por temor a que sean torturados por las autoridades locales, a pesar de que el Gobierno chino ha asegurado que ninguno sufriría abusos.
“No sabemos si todos o alguno de los demandantes estarían cualificados para entrar o ser admitidos (en Estados Unidos) bajo las leyes de inmigración”, escribió el juez Raymond Randolph. “Sabemos que no hay suficientes pruebas para clasificarlos como combatientes enemigos (...), pero eso no habilita a los demandantes para ser admitidos, ni tampoco su estancia en Guantánamo durante muchos años les da derecho a entrar en EE UU”, añadió.

Caso de torturas británico
Por su parte, el primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, negó ayer un intento de “encubrir” la supuesta tortura a la que habría sido sometido uno de los dos británicos que todavía se encuentran recluidos en la prisión militar de Guantánamo, mientras la Fiscalía General del Estado evalúa la posibilidad de abrir una investigación criminal sobre el caso.
Después de que a principios de mes un tribunal declarase que los servicios de inteligencia mantuvieron el caso en secreto debido a las amenazas de EE YY de que suspendería la cooperación en materia de seguridad, Brown descartó que haya “ningún encubrimiento”; puesto que “los principios que garantizan el intercambio de inteligencia son fáciles de entender para cualquiera que los evalúe”.