Una emboscada contra un puesto policial de Baquba mata a 20 personas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Una emboscada perpetrada por hombres armados se saldó ayer en la ciudad iraquí de Baquba con al menos una veintena de fallecidos. Los asaltantes se habían marcado como objetivo un puesto de control policial y, como resultado, doce de los muertos eran agentes. El enésimo suceso violento en el país árabe tuvo lugar mientras en la capital del país, en Bagdad, el Parlamento iraquí daba un paso más para celebrar las controvertidas elecciones provinciales.
El último ataque se produjo en un pueblo cercano a la ciudad de Baquba, a unos 65 kilómetros al noreste de Bagdad. Un número indeterminado de hombres armados atacó un puesto de control policial en una aldea próxima a la localidad y mató a uno de los agentes, pero el verdadero enfrentamiento se dio instantes después, cuando otros compañeros acudieron a defender al fallecido. Como consecuencia, perecieron otros once policías, entre ellos un teniente coronel y un capitán, y ocho civiles. “Los cuerpos están acribillados a balazos”, admitió uno de los doctores del hospital de Baquba, según informaciones de la BBC recogidas por otr/press. Los ejércitos estadounidense e iraquí iniciaron un rastreo por la zona tras conocer los hechos, pero las primeras informaciones no invitaban al optimismo, puesto que todo apuntaba a que los asaltantes, de quienes se desconoce su procedencia, lograron huir. No obstante, seguirán las investigaciones para esclarecer en la medida de lo posible el peor atentado de las últimas semanas en Irak.

Elecciones a la vista
El nuevo alto mando del Ejército estadounidense en Irak, Ray Odierno, anticipó en su reciente toma de posesión que el país árabe se enfrenta a a corto y medio plazo a dos retos. Uno de ellos, las elecciones provinciales, está desde hoy un paso más cerca de llevarse a cabo. El Parlamento aprobó la ley sobre este tipo de comicios después de meses de discusiones entre árabes y kurdos acerca de sus contenidos y, por tanto, esta cita tendrá lugar antes de que acabe el año, con la esperanza de que suponga un nuevo avance para la democracia. Las elecciones estaban inicialmente fijadas para el 1 de octubre, pero la ley que debía regular la votación se encontraba estancada en el Parlamento entre conversaciones acerca de cómo se debería celebrar la cita en la norteña Kirkuk, una ciudad rica en petróleo y cuyo control se disputan kurdos, árabes y turkmenios. Ahora, el siguiente paso reside en el Consejo de la Presidencia iraquí, que deberá ratificar la normativa.
Por otra parte, Odierno también aludió al reto de la violencia y la lucha contra las milicias, que parecen más calmadas.