Una talla de San Pedro Apóstol, pieza del mes del Museo Diocesano

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Sigüenza
El Museo Diocesano presenta la nueva «pieza del mes», una talla de San Pedro Apóstol, que permanecerá expuesta durante este mes de junio y la primera quincena de julio. El fondo artístico del Museo Diocesano de Sigüenza comenzó a formarse tras la Guerra Civil. Sus primeras piezas proceden de devoluciones de obras e imágenes religiosas expoliadas durante la contienda, depositadas provisionalmente en el Palacio episcopal seguntino.
La primera noticia escrita de la existencia del Museo Diocesano nos la trasmite D. Aurelio de Federico en 1949 en su Guía de la Catedral de Sigüenza cuando describe diversas obras del Museo Diocesano expuestas en las dependencias de la Catedral; él es también el autor del primer catálogo del Museo, en 1954. Dos años después el Obispo D. Lorenzo Bereciartua adquirió la “Casa de los Barrena”, actual sede del Museo, un palacete renacentista que fue remodelado e inaugurado en 1968.

Las décadas de los 50 y los 60 del pasado S. XX fueron tiempos de emigración, algunos de nuestros pueblos quedaron prácticamente despoblados, otros con una población muy reducida, circunstancia esta que pone en peligro no sólo el mantenimiento de las ermitas y templos parroquiales, también su integridad. Por este motivo, el Obispo D. Laureano Castán inicia una campaña de recogida de objetos artísticos en peligro de expolio o de conservación, acompañada de una aportación económica para el mantenimiento de los lugares de culto, creando así la mayor parte del actual fondo artístico del Museo Diocesano.

En este momento es cuando la talla de San Pedro Apóstol, que presentamos como pieza del mes, llega al Museo Diocesano desde el despoblado Villacadima. Es la imagen del patrono de la Parroquia, por lo que nos encontramos ante una talla importante, estofada y policromada, realizada por un artista anónimo a finales del S. XVI para ocupar un lugar de honor en el altar mayor del templo parroquial. La restauración de la talla, que ahora luce en todo su esplendor, se debe al Centro de Restauración de Castilla-La Mancha, colaborador generoso de nuestro Museo desde su nueva puesta en marcha en el 2006 tras la remodelación del edificio.

Los pies descalzos, un libro abierto, la túnica verde y el manto dorado y rojo nos indican que estamos ante un apóstol, la mutilación de la mano derecha nos impide ver las llaves, atributo normal de san Pedro, pero el pose de su rostro y su mirada nos hablan del anuncio del Evangelio que lleva en su mano. Podría estar diciendo, como narra el libro de los Hechos de los Apóstoles: Os hablo de Jesús de Nazaret… Dios lo ha resucitado de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello (Hch 3,15).

Al presentar esta obra, el Museo Diocesano lleva a cabo uno de los propósitos con los que nació, conservar y poner al alcance de sus visitantes obras de arte de temática religiosa procedentes de toda nuestra provincia, ahora agrupadas y presentadas al público en una agradable exposición al alcance de todos los que se acerquen a la Ciudad de Sigüenza.