Uno de los campos anexos del Escartín no podrá usarse esta temporada
El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Guadalajara, Armengol Engonga, mantuvo en la tarde de ayer un encuentro con las familias de los deportistas afectados por las obras de remodelación de los campos anexos del Pedro Escartín, que actualmente entrenan fuera de la ciudad. El objetivo de la reunión fue trasladar de manera directa y transparente el estado de los trabajos, las causas del retraso y las decisiones adoptadas para garantizar la seguridad y calidad de la intervención.
Engonga recordó que las obras comenzaron a mediados de noviembre de 2025, con una inversión inicial de 500.000 euros incluida en el presupuesto municipal, y que la planificación contemplaba un plazo de ejecución de 10 semanas. El proyecto preveía la finalización del primer campo antes de finalizar 2025 y el inicio inmediato del segundo, con fecha estimada de conclusión el 19 de enero de 2026, siguiendo un modelo de ejecución consecutiva para que los clubes dispusieran siempre de al menos un campo operativo.
Sin embargo, los trabajos no han podido completarse en el plazo previsto por dos circunstancias sobrevenidas. Por un lado, las intensas lluvias registradas durante semanas clave del proceso, especialmente en las fases de movimiento de tierras y compactación, ralentizaron de forma significativa la ejecución, lo que ha obligado a conceder una prórroga técnica hasta finales de marzo de 2026.
Además, una vez retirado completamente el césped, la empresa adjudicataria y los técnicos municipales comprobaron que la base del terreno presentaba un estado mucho peor del esperado, con daños más profundos y extensos de los detectados inicialmente. Se trata de una situación imposible de prever, ya que no existía un proyecto previo de construcción —al no haber sido una actuación originaria del Ayuntamiento— y ninguno de los informes técnicos realizados antes del inicio de las obras por siete empresas especializadas advertía de la insuficiencia de la solución inicialmente planteada.
Reparación integral y mayor inversión
Ante este escenario, el Ayuntamiento ha optado por ampliar el alcance del proyecto y ejecutar una reparación integral de la base, una actuación más ambiciosa que permitirá garantizar la correcta planimetría, estabilidad del terreno y una mayor durabilidad del nuevo césped.
Esta decisión supondrá incrementar sustancialmente la inversión, prácticamente duplicando el coste inicial, pero responde —según señaló Engonga— a un criterio de responsabilidad. “No queremos instalaciones que vuelvan a presentar problemas en pocos años. Es nuestro deber asegurar un resultado sólido, duradero y digno del deporte base de Guadalajara”, afirmó.
Como consecuencia de esta intervención integral, uno de los campos anexos no podrá utilizarse durante el resto de la temporada, debido a los tiempos técnicos necesarios para completar la reforma estructural y la posterior instalación del césped conforme a los estándares del proyecto.
El concejal agradeció la colaboración y comprensión de clubes, entrenadores y familias, y reiteró que la prioridad del Gobierno municipal es dotar a la ciudad de instalaciones deportivas seguras, modernas, accesibles y de alta calidad. “Cuando los campos vuelvan a abrir, lo harán en las mejores condiciones posibles y con un estándar del que todos podremos sentirnos orgullosos”, concluyó.