Uribe pide a los taxistas que ayuden a la Fuerza Pública

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, instó a los cerca de 31.000 taxistas de la ciudad de Cali, en el departamento del Valle del Cauca (suroeste) a sumarse a la red de informadores de la Fuerza Pública para reducir la delincuencia, un sistema que ya funciona en algunos puntos del país y que la semana pasada implantó en Medellín con una gran polémica por la participación de estudiantes.

Los trabajadores del gremio de transportistas que decidan incorporarse a esta red ciudadana de informadores recibirán un sistema de telefonía Avantel para garantizar su comunicación con las autoridades y una bonificación por su cooperación cuya cantidad no ha sido detallada.
De forma paralela, el mandatario anunció este lunes un envío adicional de 832 policías para reforzar la seguridad de Cali que, según el informe facilitado por el comandante de la Policía Metropolitana, Miguel Ángel Bojacá, mantiene el nivel de homicidios de hace un año con cinco muertes violentas por día.
De este contingente, 147 agentes, que pertenecen al cuerpo judicial, llegarán a la ciudad para colaborar en las numerosas investigaciones abiertas por homicidios e integrarse a unidades de lucha contra el crimen organizado.
Asimismo, Uribe anunció una nueva inyección de dinero, que tampoco concretó, para la construcción del bunker de la Fiscalía que se levantará frente al Palacio de Justicia, ubicado en el centro de Cali, según informó la emisora local Caracol Radio.

El caso de Medellín
El pasado miércoles 27 de enero el dirigente colombiano anunció la creación de una red de informadores en la ciudad de Medellín, en el departamento de Antioquía (noroeste), integrada por jóvenes estudiantes que, a cambio de su colaboración con la Fuerza Pública, recibirán una recompensa mensual de unos 35 euros.
El objetivo del grupo es servir de nexo entre las fuerzas de seguridad colombianas y la realidad de las calles de la ciudad, que en los últimos meses ha sufrido una escalada de violencia, disparando los índices de criminalidad. Su función será informar al Ejército y a la Policía de los movimientos de las bandas de delincuentes organizadas para procurar su detención. “El homicidio lo erradicamos de la ciudad en la medida que todos ayudemos”, dijo Uribe.