Uribe se reconcilia con Chávez

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: COLPISA
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, se ha reconciliado con su colega Hugo Chávez, y anunció “para los próximos días” una reunión de ambos. Esta reconstrucción de sus maltrechas relaciones bilaterales, que entraron en fase crítica en otoño pasado, se debe a la marcha atrás del presidente de Venezuela respecto a sus posiciones sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La noche de este sábado, Uribe dijo en un acto retransmitido en directo por televisión: “Quiero reiterar, aquí, desde Zapatoca (Santander), los agradecimientos al presidente (de Venezuela) Hugo Chávez por los comentarios recientes que bastante ayudan para que Colombia rápidamente gane la paz definitiva”. El mandatario confirmó el encuentro con su homologo “para los próximos días, no sé la fecha, para tratar todos los temas de la agenda con la hermana República Bolivariana de Venezuela”. Desde la presidencia adelantaron que la cita tendrá lugar antes del 15 de julio en territorio venezolano, bien en la frontera o en Caracas.

Este reencuentro será posible porque Chávez sorprendió la semana pasada al enviar un mensaje al nuevo jefe de las FARC, ´Alfonso Cano, para pedirle que liberara a los secuestrados “a cambio de nada” y declarar que la lucha armada no tenía cabida en América Latina. Por qué el giro de 180 grados del que hasta entonces había sido su ardoroso discurso sobre la necesidad de reconocer a la guerrilla el estatus de beligerancia, es algo que muchos expertos todavía analizan.

Los observadores coinciden en considerarlo “un repliegue táctico” para evitar que sus supuestos vínculos con las FARC, registrados en el ordenador de ´Raúl Reyes´, perjudiquen al chavismo en las elecciones regionales y municipales del 23 de noviembre próximo. Triunfar en esta consulta es vital para el gobierno bolivariano, que ya sufrió un varapalo en el referéndum de diciembre pasado sobre la reforma constitucional que lo hubiera podido perpetuar en el poder.

Por otra, los éxitos militares del ejército colombiano, que confirmarían la tesis gubernamental de que “no falta mucho tiempo para la derrota de la guerrilla" puede haber sido otro contundente argumento para el cambio.

Nivel de popularidad

El gobierno sabe que su líder cuenta con un 50 % de apoyo pero también tiene presente que en los últimos cuatro años su nivel de popularidad bajó un 20 %. Con el viraje a la moderación confía en recuperar el terreno perdido.

Una de las causas del malestar nacional, y de la pérdida de prestigio internacional de Chávez, hay que buscarla en los probables nexos con el grupo armado –en la computadora del abatido segundo jefe de las FARC se hablaba de un financiamiento de 300 millones de dólares y del apoyo para la extensión de la guerrilla por el continente.

Según Luis Vicente León, de la encuestadora ´Datanálisis´, "Chávez sabe que los golpes que ha dado el gobierno colombiano a la guerrilla son mortales y decide no hundirse con el Titanic, más aún cuando la mayoría de la población venezolana no apoya a las FARC y por eso huye hacia adelante".

Por su parte, Edmundo González Urrutia, ex diplomático y consultor internacional, sostiene que "Chávez tiene un gran olfato político y si cambia de rumbo debe tener sus razones (...) sabe que para retomar su papel de mediador (en el conflicto colombiano), necesita recomponer su imagen internacional que se vio asociada a este grupo rebelde".

Pese a las diferencias ideologías de los jefes de Estado de Colombia y Venezuela ambas naciones vecinas mantenían unas relaciones que, sin ser excepcionales, entraban en los parámetros de normalidad diplomática y muy fluidas en el campo económico.

En algunas ocasiones, Chávez fustigaba a su par Uribe, pero la cosa no pasaba de las palabras. En agosto se ofreció para mediar con las FARC y recibió el visto bueno del colombiano. Pero unas llamadas realizadas directamente al alto mando militar dieron al traste con la armonía. Uribe canceló abruptamente su mediación, lo acuso de “promover un proyecto expansionista que no entrará a Colombia". Luego siguió un rosario de descalificaciones. Chávez dejó “en el congelador las relaciones con Colombia, dijo que Uribe era “mentiroso”, que lanzó “un escupitajo brutal en nuestro rostro”, que Colombia “se merece otro presidente", “se le cayó la máscara”.

Uribe tampoco le fue a la zaga: "necesitamos mediación contra el terrorismo, no legitimadores del terrorismo”, que el propósito de Chávez era "incendiar el continente, hablando de imperialismo, cuando usted, basado en su presupuesto, quiere montar un imperio".

Sin embargo, accedió a que Chávez gestionara la liberación de dos grupos se “canjeables” en enero y marzo. Luego de varias reuniones internacionales tensas, se encontraron casualmente en Brasilia el 23 de mayo y comenzaron el deshielo.