Vallas y vigilancia para la salvaguarda en la pasarela y Cuatro Caminos
01/10/2010 - 09:45
Por: VIRGINIA BODEGA
Además de las vallas que protegen los accesos a la pasarela peatonal sobre la A-2, un servicio especial de seguridad vigila ambos extremos de la infraestructura durante las horas en que no se trabaja en ella.
Ya son pocos los remates que quedan por dar a una de las obras más polémicas de la capital, tanto por sus retrasos como por los sucesos que han tenido lugar a su alrededor. El Ayuntamiento también plantea ahora colocar vallas en la zona de Cuatro Caminos para proteger al peatón.
Pocas semanas distan ya del momento de apertura al público de la pasarela peatonal sobre la A-2, que unirá definitivamente el parque de La Amistad con el sector SP-10, donde se ubican el recinto ferial y el centro comercial Ferial Plaza. Está previsto, tal y como anunció el concejal de Obras del Ayuntamiento de Guadalajara, Jaime Carnicero, que dicha infraestructura esté lista durante la última semana del mes de febrero.
A pesar de los sucesos que tuvieron lugar a su alrededor el pasado lunes, cuando un hombre se arrojó desde la pasarela, quitándose la vida tras hacer lo mismo con la de su pareja sentimental, no hay razón para cuestionar las medidas de seguridad que vigilan la infraestructura, ya que, como es obvio, el asesino se las saltó todas en la persecución de su objetivo: precipitarse sobre la A-2. De hecho, ambos accesos a la pasarela están vallados durante todo el día y un servicio especial de vigilancia salvaguarda las entradas a la infraestructura durante las horas en que los operarios no trabajan en ella. Del mismo modo, el Consistorio establecerá medidas de seguridad para el entorno de Cuatro Caminos. Concretamente, se instalarán vallas o barandillas en los márgenes derechos del carril de desaceleración de la A-2, sentido Zaragoza y en la salida de la glorieta con sentido a Madrid. Estas medidas tienen por objeto propiciar que los viandantes crucen por los pasos de peatones y evitar sucesos como el atropello de hace días.
Ya es poco lo que queda por hacer en una obra tan complicada como polémica como es la de la pasarela peatonal. Tal y como detalló la pasada semana el concejal de Obras, sólo queda por colocar parte de las barandillas y de la estructura metálica, realizar las pruebas de carga, la limpieza y la pintura, y urbanizar tanto la Avenida Eduardo Guitián como la parte correspondiente al parque de La Amistad, en la calle Felipe Solano Antelo.
Carnicero espera y desea que esta vez sí se cumpla este plazo, ya que aunque no es una obra municipal, el Ayuntamiento es el primer interesado en que esa obra se acabe de una vez y que podamos tener una infraestructura necesaria para acceder no sólo al recinto ferial, sino a un sector que se está desarrollando en Guadalajara.
Mucho retraso
La finalización de las obras de la pasarela llega tarde, puesto que debería haber sido el 18 de diciembre de 2007 cuando los guadalajareños tenían que haber podido utilizar la nueva vía de acceso a la otra parte de la ciudad. No fue así y el Ayuntamiento capitalino abrió un expediente administrativo a la promotora por el incumplimiento de plazos. Expediente que a día de hoy sigue su curso y que hará que el Consistorio haga efectivo parte del aval de 220.000 euros que la empresa ingresó al firmar el contrato con el Ayuntamiento. Se harán efectivas las conclusiones que dicte el expediente administrativo, ni un euro más, ni uno menos, sentenció Carnicero.
Pocas semanas distan ya del momento de apertura al público de la pasarela peatonal sobre la A-2, que unirá definitivamente el parque de La Amistad con el sector SP-10, donde se ubican el recinto ferial y el centro comercial Ferial Plaza. Está previsto, tal y como anunció el concejal de Obras del Ayuntamiento de Guadalajara, Jaime Carnicero, que dicha infraestructura esté lista durante la última semana del mes de febrero.
A pesar de los sucesos que tuvieron lugar a su alrededor el pasado lunes, cuando un hombre se arrojó desde la pasarela, quitándose la vida tras hacer lo mismo con la de su pareja sentimental, no hay razón para cuestionar las medidas de seguridad que vigilan la infraestructura, ya que, como es obvio, el asesino se las saltó todas en la persecución de su objetivo: precipitarse sobre la A-2. De hecho, ambos accesos a la pasarela están vallados durante todo el día y un servicio especial de vigilancia salvaguarda las entradas a la infraestructura durante las horas en que los operarios no trabajan en ella. Del mismo modo, el Consistorio establecerá medidas de seguridad para el entorno de Cuatro Caminos. Concretamente, se instalarán vallas o barandillas en los márgenes derechos del carril de desaceleración de la A-2, sentido Zaragoza y en la salida de la glorieta con sentido a Madrid. Estas medidas tienen por objeto propiciar que los viandantes crucen por los pasos de peatones y evitar sucesos como el atropello de hace días.
Ya es poco lo que queda por hacer en una obra tan complicada como polémica como es la de la pasarela peatonal. Tal y como detalló la pasada semana el concejal de Obras, sólo queda por colocar parte de las barandillas y de la estructura metálica, realizar las pruebas de carga, la limpieza y la pintura, y urbanizar tanto la Avenida Eduardo Guitián como la parte correspondiente al parque de La Amistad, en la calle Felipe Solano Antelo.
Carnicero espera y desea que esta vez sí se cumpla este plazo, ya que aunque no es una obra municipal, el Ayuntamiento es el primer interesado en que esa obra se acabe de una vez y que podamos tener una infraestructura necesaria para acceder no sólo al recinto ferial, sino a un sector que se está desarrollando en Guadalajara.
Mucho retraso
La finalización de las obras de la pasarela llega tarde, puesto que debería haber sido el 18 de diciembre de 2007 cuando los guadalajareños tenían que haber podido utilizar la nueva vía de acceso a la otra parte de la ciudad. No fue así y el Ayuntamiento capitalino abrió un expediente administrativo a la promotora por el incumplimiento de plazos. Expediente que a día de hoy sigue su curso y que hará que el Consistorio haga efectivo parte del aval de 220.000 euros que la empresa ingresó al firmar el contrato con el Ayuntamiento. Se harán efectivas las conclusiones que dicte el expediente administrativo, ni un euro más, ni uno menos, sentenció Carnicero.