Varsovia y Moscú acercan posiciones
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
Polonia y Rusia, que atraviesan una etapa de tensiones políticas, intentaron ayer reconducir la dura situación y acercar posiciones sobre un tema tan conflictivo para Moscú como es la instalación de un escudo antimisiles estadounidense en Polonia y Chequia para hacer frente a posibles ataques desde países como Irán y Corea del Norte. La visita este jueves del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, contribuyó a dicho acercamiento.
El Kremlin considera el escudo antimisiles es una clara amenaza a la seguridad de Rusia y sostiene que en caso de conflicto Polonia sería objetivo prioritario de los misiles rusos. Así lo declaró el pasado mes de agosto el jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, general Anatoly Nogowicyn. En un artículo en el periódico polaco Gazeta Wyborcza, Lavrov apuntó que si los polacos quieren tener relaciones especiales con Washington, también tendrán que compartir la responsabilidad de este riesgo.
En este contexto de tensión política, al que se suman los intentos frustrados del presidente polaco, Lech Kaczynski, para que la última cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas adoptara sanciones contra Rusia, se celebró la entrevista del canciller ruso con su homólogo polaco, Rasdolav Sikorski, y el primer ministro, Donald Tusk, que el pasado 8 de septiembre propuso un replanteamiento del proyecto para la construcción del gasoducto que unirá Rusia con Alemania a través del mar Báltico, porque los europeos deben preguntarse cómo independizarse por lo menos en parte de los suministros de petróleo y gas rusos.
Apuesta por el diálogo
Dos días antes, el presidente Kaczynski había exigido más respeto a Rusia y que deje de tratar a Polonia como si estuviera dentro de su zona de influencia, como en la época de la URSS. Las cosas transcurrieron ayer por otros derroteros y Lavrov afirmó que los dirigentes rusos y polacos seguirán dialogando para atenuar nuestras preocupaciones. Moscú espera que Varsovia haga proposiciones concretas para poder seguir dialogando sobre una base de confianza y transparencia, dijo el jefe de la diplomacia rusa.
Serguei Lavrov insistió en que el acuerdo sobre el escudo antimisiles, que fue firmado por Varsovia y Washington el pasado 20 de agosto y deberá ser ratificado por el Parlamento polaco, es una amenaza para la seguridad de Rusia, que se ve en la obligación de tomar medidas de precaución.
En este contexto de tensión política, al que se suman los intentos frustrados del presidente polaco, Lech Kaczynski, para que la última cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas adoptara sanciones contra Rusia, se celebró la entrevista del canciller ruso con su homólogo polaco, Rasdolav Sikorski, y el primer ministro, Donald Tusk, que el pasado 8 de septiembre propuso un replanteamiento del proyecto para la construcción del gasoducto que unirá Rusia con Alemania a través del mar Báltico, porque los europeos deben preguntarse cómo independizarse por lo menos en parte de los suministros de petróleo y gas rusos.
Apuesta por el diálogo
Dos días antes, el presidente Kaczynski había exigido más respeto a Rusia y que deje de tratar a Polonia como si estuviera dentro de su zona de influencia, como en la época de la URSS. Las cosas transcurrieron ayer por otros derroteros y Lavrov afirmó que los dirigentes rusos y polacos seguirán dialogando para atenuar nuestras preocupaciones. Moscú espera que Varsovia haga proposiciones concretas para poder seguir dialogando sobre una base de confianza y transparencia, dijo el jefe de la diplomacia rusa.
Serguei Lavrov insistió en que el acuerdo sobre el escudo antimisiles, que fue firmado por Varsovia y Washington el pasado 20 de agosto y deberá ser ratificado por el Parlamento polaco, es una amenaza para la seguridad de Rusia, que se ve en la obligación de tomar medidas de precaución.