Vivir sin plástico participa en la campaña de información de la Mancomunidad Vega del Henares
Los conocidos influencers conciencian a la ciudadanía sobre la correcta separación de biorresiduos
@Vivir sin Plástico no nació ni como una marca ni como un proyecto de comunicación ambiental al uso. Detrás están Patricia Reina Toressano (Córdoba, 1982) y Fernando Gómez Soria (Madrid, 1966), conocidos en redes sociales como Patri y Fer, una pareja que decidió empezar a revisar su forma de consumir cuando se dieron cuenta de hasta qué punto el plástico había colonizado la vida cotidiana: la compra, el baño, la comida, la limpieza, o incluso, el ocio. Lo que comenzó siendo como un cambio doméstico acabó convirtiéndose en uno de los perfiles de divulgación sobre sostenibilidad más seguidos en español.
Desde 2015, comparten en redes sociales sus hábitos, investigaciones, experimentos y reflexiones sobre residuos, consumo responsable y alternativas cotidianas para reducir el impacto ambiental sin caer en el catastrofismo ni en la perfección imposible. Su enfoque mezcla divulgación práctica, humor y una mirada conectada a la realidad diaria de cualquier persona.
Ahora participan en la campaña de información, difusión y sensibilización a la ciudadanía y grandes generadores “Abre tu Puerta a la Orgánica” de Mancomunidad Vega del Henares sobre la recogida separada de biorresiduos. Una campaña financiada por el Plan Recuperación, Transformación y Resiliencia – Financiado por la Unión Europea – Next GenerationEU, orientada a mejorar la separación de residuos orgánicos en los 9 municipios mancomunados (Alovera, Azuqueca de Henares, Cabanillas del Campo, Chiloeches, Fontanar, Marchamalo, Quer, Villanueva de la Torre y Yunquera de Henares).
La campaña contempla acciones de proximidad para los vecinos de estos municipios mancomunados (buzoneando dípticos informativos y otros artículos); acciones en medios de comunicación y digitales; acciones dirigidas a grandes generadores del sector HORECA (para que se sumen a la adhesión como establecimientos y reciclen residuos orgánicos); promoción de contenidos para redes sociales y colaboraciones con perfiles especializados en divulgación medioambiental, como es el caso de Patri y Fer.
A través de una serie de cinco reels en colaboración con la Mancomunidad, Vivir sin Plástico explica de forma sencilla y directa qué residuos van realmente al contenedor orgánico, por qué es tan importante separar bien y cómo pequeños gestos cotidianos pueden mejorar el sistema de reciclaje y reducir la cantidad de impropios (residuo que no pertenece a esa fracción donde se ha depositado). La campaña busca precisamente eso: aumentar la concienciación ciudadana y mejorar la calidad de la recogida selectiva de residuos orgánicos.
1. ¿Recordáis el momento exacto en el que dijisteis: “Tenemos que cambiar nuestra forma de consumir”?
En verano de 2015, siendo dos personas que ya teníamos cuidado con lo que consumíamos y que reciclábamos todo, nos dimos cuenta de que, aun así, generábamos muchos más residuos de los que nos gustaría, sobre todo plásticos desechables. Sabíamos que este material era difícil de reciclar y que causaba bastantes problemas medioambientales, así que decidimos ver si éramos capaces de vivir sin generar residuos de plástico. Nos lo tomamos como un juego. Cada semana compartíamos en redes una foto de los residuos plásticos que no habíamos podido evitar y, poco a poco, fuimos mejorando hasta llegar a una semana en la que no tuvimos ninguno. Una vez cambiamos nuestra forma de consumir, todo se volvió mucho más fácil y natural, así que seguimos por ese camino.
2. Mucha gente siente que vivir de forma más sostenible exige tiempo, dinero y renuncias. ¿Cuál es el mayor mito que os encontráis?
Mucha gente piensa que para llevar una vida sostenible hay que irse a vivir al campo, tener tu propia huerta y pasarse el día cocinando. Si tienes la posibilidad y te apetece, perfecto. Pero la realidad es que hay muchísimas cosas que podemos hacer en el día a día que no suponen apenas esfuerzo. No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de ir incorporando pequeños hábitos poco a poco. Desde algo tan simple como llevar tus propias bolsas, no beber agua embotellada, intentar comprar lo máximo posible a granel o consumir solo aquello que realmente necesitas. Son cambios que no te quitan tiempo y que, además, muchas veces te hacen ahorrar dinero.
3. ¿Qué fue lo más difícil de eliminar de vuestro día a día cuando empezasteis a reducir plástico?
Lo más difícil fue cambiar de hábitos. Llevábamos toda la vida comprando de la misma forma y nos costó dejar de depender tanto del supermercado para empezar a ir más a mercados y tiendas locales. En estos sitios, aunque también hay plástico, suele ser mucho más fácil comprar productos sin envasar. Además, cuando vas varias veces a la misma tienda, te acaban conociendo y todo se vuelve mucho más sencillo.
En cuanto a productos concretos, una de las cosas que más nos costó encontrar sin plástico fue algo tan básico como el papel higiénico. Parece absurdo, porque es un producto de papel, pero casi siempre viene envuelto en plástico. También fue complicado con la leche. Pero al final te das cuenta de que, con todo el plástico que nos rodea, es más útil centrarse en lo que sí puedes cambiar que obsesionarte con lo que todavía no puedes evitar.
4. Después de tantos años divulgando, ¿creéis que la conciencia ambiental ha cambiado de verdad o seguimos muy lejos?
En estos diez años sí hemos notado muchísima más concienciación. Cada vez más personas somos conscientes de que generamos demasiados residuos, de que este modelo no tiene mucho sentido y de que no nos está trayendo nada bueno.
Lo que ocurre es que ese conocimiento todavía no se ha convertido del todo en acción. Y ese creemos que es el siguiente paso. Muchas veces pensamos que lo que hagamos nosotros no tiene importancia porque al resto de personas no les preocupa, pero en realidad no es así. Las encuestas muestran que a la mayoría sí le preocupa el medio ambiente, aunque creemos erróneamente que somos una minoría, y eso hace que mucha gente no dé el paso.
Todos debemos pasar a la acción, como está haciendo en la actualidad entidades e instituciones públicas, como es el caso de Mancomunidad Vega del Henares. Muchas veces olvidamos que es por nosotros mismos, porque necesitamos un planeta sano para vivir.
5. Hablemos del reciclaje de residuos orgánicos, estáis participando en una campaña de información, difusión y sensibilización con Mancomunidad Vega del Henares ¿Cuál es el error más frecuente que cometemos al separar residuos orgánicos en casa?
El error más frecuente probablemente es pensar que separar los residuos orgánicos es complicado, cuando en realidad es mucho más sencillo de lo que parece. También hay bastante confusión con las bolsas. Mucha gente sigue utilizando bolsas de plástico normales, cuando lo correcto es usar bolsas compostables o de papel.
Y, por último, no somos realmente conscientes de la importancia que tiene. En la mayoría de las casas, los residuos orgánicos siguen siendo la mayor parte de la basura, por lo que es fundamental que se gestionen correctamente y puedan aprovecharse.
6. ¿Qué es lo que siempre debe depositarse en el contenedor marrón?
Restos de comida, da igual que sea cruda o cocinada.
7. ¿Qué os interesó de esta colaboración con Mancomunidad Vega del Henares y qué os apetecía aportar a la ciudadanía?
Siempre nos ha parecido un despropósito desaprovechar los residuos orgánicos a nivel ambiental. Suponen el 40% de nuestros cubos de basura y en el vertedero generan gases de efecto invernadero.
Simplemente gestionándolos correctamente, alargamos la vida útil de los vertederos, reducimos las emisiones efecto invernadero y generamos compost y energía.
Cualquier campaña que vaya enfocada a este cambio tan significativo como la que lleva a cabo Mancomunidad Vega del Henares nos parece esencial teniendo en cuenta el estado actual de la crisis climática.
8. ¿Qué reacción os gustaría provocar en alguien que vea esta campaña y nunca se haya planteado separar bien la orgánica?
Que es sencillo, que es fácil y que es necesario.
9. Por cierto, como personas con miles y miles de seguidores en redes sociales, ¿cómo se consigue convertir un tema tan técnico como la gestión de residuos en un reel que la gente quiera ver hasta el final y que apuesten por sumarse a la campaña?
Creemos que es esencial conectar desde la experiencia. Todos consumimos, todos generamos basura, no es cuestión de dar lecciones sino de compartir cómo lo hacemos y por qué. Creemos que lo más importante es hablar desde el punto de vista personal, contar cómo hemos descubierto ciertas cosas y algunas curiosidades. A poco que tengas un poco de curiosidad y generes basura, te interesa qué pasa con ella después echarla al contenedor (aunque todavía no lo sepas).
10. ¿Hay algún hábito sostenible relacionado con el reciclaje de los recursos orgánicos y que hayáis heredado de vuestros abuelos o padres o que se hayáis perdido a día de hoy?
Recetas de aprovechamiento. Nuestras abuelas aprovechaban el pan duro, con los restos de cocido, se hacían croquetas; con los restos de verduras, caldo. Los alimentos iban a la basura sólo cuando ya se les había sacado toda la sustancia posible. Muchas de esas prácticas y recetas las hemos perdido y es una pena.
Actualmente un tercio de la comida que se produce a nivel mundial acaba en la basura. Además de desperdiciar todos los recursos que se emplean para producirla, como agua, abonos, combustible, herbicidas, mano de obra... es un fallo como humanidad.
