Yebra presentará su candidatura al ATC con una opinión pública dividida entre el ‘sí’ y el ‘no‘

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: F.C.V. GUADALAJARA
ALMACÉN NUCLEAR
El Almacén Temporal Centralizado (ATC) fue ayer, por primera vez en público, objeto de la discordia vecinal en Yebra. La aprobación en pleno extraordinario del único punto del orden del día, presentar la candidatura a albergar el ATC, con los cinco votos a favor del equipo de Gobierno del PP, y con la oposición de los dos del PSOE, suscitó el enfrentamiento dialéctico entre los defensores y detractores de esta instalación. Los aplausos se entremezclaban con los abucheos en medio de una nube de fotógrafos, cámaras de televisión y antidisturbios. El alcalde defendía la importancia del ATC para el desarrollo del municipio, mientras que muchos vecinos no compartían la apreciación.
A las 11 en punto de la mañana de ayer, con puntualidad británica, comenzaba un tenso pleno que derivaría en la aprobación, con los votos de los cinco ediles del PP, del equipo de Gobierno, a favor, y los dos de los del PSOE, en contra, de la presentación de la candidatura para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), que recibirá los residuos nucleares de alta actividad procedentes de las centrales de toda España. Una decisión que ahondó aún más en la división existente entre los vecinos yebranos que se congregaron a las puertas de la Casa Consistorial en dos grupos: los que vienen proclamando durante los últimos meses su firme oposición, representados por la Plataforma Anti Cementerio Nuclear, y los que apoyan la decisión, una opción que está abanderada por la Asociación Independiente de Empresarios Autónomos y Agricultores. Ambos grupos estaban separados por un pasillo de seguridad claramente delimitado por las fuerzas antidisturbios de la Guardia Civil, que se encontraban apostadas a la entrada del edificio y los alrededores, hasta completar los efectivos procedentes de una decena de patrullas.
Entre los gritos más coreados de una y otra parte, se podían escuchar algunos, tales como “Yebra no se vende”, “Por el trabajo, sí al ATC”, “Alcalde dimisión” o “Sí al alcalde”. Entre coro y coro, fuertes silbidos impidieron ocasionalmente el desarrollo de un pleno extraordinario que se llevó a cabo de forma más pacífica de lo previsible, a tenor de los ánimos encrespados.
Mientras tanto, y con anterioridad a la votación, el primer edil, Juan Pedro Sánchez Yebra, en presencia del presidente de la Asociación de Municipios Afectados por centrales nucleares (AMAC), el alcalde de Cofrentes, Raúl Ángel Balufo (PP) –hecho que muchos interpretaron como un espaldarazo a la candidatura yebrana, aunque éste lo negaría posteriormente en rueda de prensa– explicaba a los vecinos los motivos que llevaron a decidir presentar la candidatura. Tras reconocer las acusaciones vecinales sobre el hecho de que esta medida no la contempló en el programa electoral con el que concurrió a las elecciones de mayo de 2007, recalcó que en esa fecha “no se había abierto ningún plazo para concurrir a dicha convocatoria y se dudaba bastante de que el Gobierno diese el paso definitivo”. Por esta razón, alegó, “no entraba en los planes, ni a corto, ni a medio plazo de la candidatura presentada por el Partido Popular”. A su juicio, ahora es el momento, cuando se encuentra abierta la convocatoria.
Sánchez Yebra realizó la proposición con la “completa certeza de que se trata de una infraestructura segura para la salud de las personas y del medio ambiente”, indicó basándose en el informe que asegura el Consejo de Seguridad Nuclear realizó en base al proyecto presentado por Enresa. Y fue más allá: “es una excelente oportunidad de desarrollo científico, tecnológico y empresarial para nuestro municipio y el resto de localidades de la zona”. El primer edil destacó la importancia del almacén nuclear para solucionar a largo plazo la instalación de Almacenes Temporales Individualizados, de los que hay dos en nuestra provincia.
El Ayuntamiento, en caso de llevarse adelante la solicitud, se ha comprometido a instalar una oficina de información a los ciudadanos “donde se resolverá cualquier duda sobre el proyecto, además de registrarse todas las opiniones y sugerencias relacionadas con el ATC, que servirán para conocer las distintas sensibilidades y así mejorar el proyecto”. Una decisión adoptada “con el convencimiento pleno de que es lo mejor para Yebra su comarca y el resto de España”. Ahora, una vez aprobada la candidatura, este acuerdo se presentará en el plenario de la asamblea que AMAC celebrará el próximo 27 de enero en Madrid.
Con posterioridad al pleno, a preguntas de los medios, destacó que éste “está legitimado para tomar una decisión”, respecto a la posibilidad de haber planteado un referéndum. “Nos hemos limitado a seguir lo que decía la convocatoria”, añadió Sánchez Yebra, que, a su juicio, es “la decisión menos mala, porque iba a ser difícil complacer a todo el mundo”. Aunque no es la mejor opción, cree que es peor la “que se lleva a cabo cuando se implanta un ATI, por decreto y sin consultar a los vecinos”. Respecto al posible expediente que le podría abrir el PP, al no ajustarse a los dictados políticos del partido al respecto, aseguró que “hemos actuado por el bien del municipio y esta decisión no está enfrentada con los intereses del PP, que, a nivel nacional, contribuyó con sus votos a la aprobación de una Proposición No de Ley, con el objeto de construir un ATC”. Una decisión que, por el momento, está afectando a la convivencia vecinal, aunque Sánchez Yebra se muestra seguro de que “cuando pase un plazo de tiempo corto, todo volverá a la normalidad” y el Ayuntamiento hará todo lo que esté en sus manos para que así sea. Una decisión sobre la que ha primado el criterio de “defender los intereses del Estado”.
El presidente de turno de AMAC, Raúl Ángel Balufo, calificó la iniciativa de Yebra, como “de responsabilidad, compromiso y valentía”. El mandatario de la asociación nuclear cree que no es nada fácil tomar esta decisión al margen de los asuntos personales”. Sin embargo, “el Estado necesita la colaboración de un municipio porque es una decisión de Estado”. A su juicio, esta decisión de Estado “sitúa a España a la cabeza de Europa en materia de gestión de residuos, y no a la cola”.
El edil socialista Claudio Padrino Cifuentes, recordó que “todo el colectivo socialista de Castilla-La Mancha, con Barreda a la cabeza, hará una piña por defender los intereses de la región”. El PSOE, durante el pleno celebrado, en su turno de intervención hizo referencia a los perjuicios que esta iniciativa ocasionaría para la agricultura local para ilustrar lo pernicioso, a su juicio, que es esta instalación. Padrino esperó que esta decisión no cause problemas vecinales. “Espero que, al pasar a instancias superiores, se vaya bajando el nivel de calle y aumente el nivel administrativo”.
Para Claudio Padrino, “este tipo de actividad requiere una preparación muy específica, que igual no existe; se puede pensar que por el mero hecho de que vaya a venir aquí una instalación vamos a caber todos y nos van a dar un despacho: hay que pensar que es una instalación para toda la vida, porque la radioactividad sabemos lo que es”.
Finalizó el pleno municipal hacia las 11.40 horas. Posteriormente, hacia las 14.45 horas de la tarde, salió el alcalde del ayuntamiento y aún quedaban vecinos a favor y en contra del ATC. Los aplausos se entremezclaron con los pitidos y los antidisturbios de la Guardia Civil tuvieron que actuar con el objetivo de que no obstaculizaran la calzada. Posteriormente algunos de ellos comieron a las puertas de la casa consistorial, donde permanecieron hasta las cuatro de la tarde, hora límite del acto público, tal y como comunicaron a la Subdelegación del Gobierno de Guadalajara.
Las patrullas fueron abandonando el pueblo poco a poco y todo recuperaba la normalidad, después de que estuviera literalmente tomado por unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que lograron su objetivo: evitar los enfrentamientos entre los vecinos de una localidad que no supera los 600 habitantes y cuya tónica principal es la calma. Se retiraron con la satisfacción del deber cumplido y con la incertidumbre de si tendrán que regresar en próximas ocasiones. Algunos vecinos apostados a las puertas de la casa consistorial ya lo advirtieron: “Yo me encadené con mi tractor cuando iban a poner el ATI en Trillo y ahora estoy dispuesto a llegar hasta donde haga falta para que el cementerio nuclear no se instale en mi localidad, que ya hemos sufrido bastante el asunto nuclear”.
Tanto el equipo de Gobierno de Yebra, como la oposición, manifestaron su interés porque la calma se instale en la localidad, con o sin ATC.