Zapatero admite que la reforma laboral “no es la solución definitiva” al desempleo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El Congreso habilita los meses de julio y agosto para tramitar el decreto
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que no ha planteado la reforma laboral como una “solución definitiva” al problema del paro en España, pero se trata de una “pieza más” que debe cambiar el mercado laboral para favorecer la “estructura productiva” en España.
De este modo, la Mesa del Congreso ha acordado habilitar los meses de julio y agosto para celebrar cuantas reuniones sean necesarias, en ponencia, en la Comisión de Trabajo y, en su caso, en el Pleno, para tramitar como proyecto legislativo el decreto de reforma laboral. Durante su turno de réplica en el Debate europeo en el Pleno del Congreso, Zapateo respondió de esta forma al diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, a quien acusó de “meter el dedo en el ojo” con este asunto. “Esperemos a ver los resultado de la reforma. Yo no los prejuzgo, pero esperemos a verlos”, pidió.
“Luego se podrán discutir las fórmulas concretas”, señaló el jefe del Ejecutivo, quien señaló que los mejores mercados laborales son los que se basan en el principio de la flexiseguridad. “¿Qué referencia tiene el señor Llamazares como el mejor modelo?, no creo que sirvan ejemplos como China y Rusia”, dijo. El jefe del Ejecutivo señaló que una “opinión unánime” de sindicatos y empresarios es que resulta necesario “cambiar cosas” en el modelo laboral español, y con este objetivo el Gobierno, y él mismo, han estado dialogando “durante muchos horas” sobre problemas y posibles soluciones.
“No hay que dar muchos datos cuando tenemos un 20% de tasa de paro y un 30% de temporalidad, que es la norma para cinco o seis millones de jóvenes”, señaló Zapatero, quién señaló que esto “obliga” a los progresistas a tomar medidas.

Modelo austriaco
En este sentido, señaló que la reforma que se ha puesto en marcha “favorece la flexibilidad” en todos los órdenes: entrada y salida del mercado laboral, así como adaptación de las empresas a las circunstancias. Asimismo, rechazó que se haga hincapié en lo que la reforma contempla en relación al “problema del despido”, y abogó por tener en cuenta el “cambio trascendental” que supone en España impulsar un sistema “inspirado en el austriaco”, con “flexibilidad” en el marco de las relaciones laborales y seguridad para los trabajadores. Dado que el periodo ordinario de sesiones concluye el 30 de junio, el Gobierno pidió este miércoles formalmente que se habilite a la comisión correspondiente, la de Trabajo, y en su caso al Pleno, para celebrar las sesiones extraordinarias necesarias con el fin de tramitar y aprobar el proyecto de ley resultante sin esperar a que se reanude el periodo de sesiones el próximo 1 de septiembre.

En su escrito el Gobierno no menciona un mes concreto, aunque su idea es que el proyecto se apruebe en el Congreso en julio para su remisión al Senado, que tiene tasados constitucionalmente 20 días naturales para pronunciarse. La duración del trámite parlamentario dependerá de la capacidad de acuerdo de los grupos parlamentarios.

Además, el órgano de gobierno de la Cámara baja ha abierto un primer plazo de enmiendas al articulado, que conforme al reglamento será de ocho días a partir de su publicación. Todo apunta a que esta primera prórroga concluirá el próximo 5 de julio, aunque el plazo podría ampliarse cuatro días más.

Habitualmente, los proyectos legislativos que no tienen carácter orgánico se resuelven en la comisión parlamentaria correspondiente, que está dotada de competencia legislativa plena, pero si algún grupo parlamentario lo solicita, puede celebrarse una sesión plenaria para cerrar el proceso.