Apuesta nuclear

22/08/2026 - 15:26 Pedro Villaverde Embid

Esperemos que este ‘giro’ del actual Gobierno con Almaraz y el criterio pro nuclear de los que tal vez le sucedan, permita sobrevivir a esta fuente de generación de riqueza.

Un Sábado Santo el Gobierno de Adolfo Suárez legalizaba el Partido Comunista, un 2 de agosto el que fuera jefe del Estado se exiliaba a Abu Dhabi y un 14 de agosto, cuando millones de personas metían las maletas en el coche para desplazarse a las fiestas de su pueblo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez hacía publicar en el Boletín Oficial del Estado su decisión de prorrogar la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, contraviniendo acuerdos con su socio de coalición, protagonizando otro de sus cambios de opinión, en este caso en su política energética, aunque manteniendo sobre el papel esa intención de que en 2035 desaparezca toda la energía nuclear de nuestro país, propósito que consideramos un craso error del que seguramente se hayan empezado a dar cuenta. Las centrales nucleares, y así lo piensan cada vez más en toda Europa, generan energía necesaria en un país que cada vez demanda más y lleva demasiado tiempo importando, o sea gastando para traerla de otros lugares, siendo limpia en emisiones de CO2, eficiente y segura, esto último avalado por un Consejo de Seguridad Nuclear altamente exigente y sofisticado. Científicamente está claro que las zonas bajo su radio de acción no sufren ningún peligro, teniendo más empleo y ayudas sus ayuntamientos que se traducen en inversiones, en crecimiento, en prosperidad. Nada, excepto un demagógico progresismo justifica el cierre de las nucleares, perfectamente compatibles con la apuesta por las energías renovables. “Siempre sumes, nunca restes” decía mi abuelo. 

  La primera central nuclear de España la inauguró Franco en Zorita. Su cierre y desmantelamiento fue estudiado por toda Europa como algo pionero, y con el tiempo vemos que desafortunado para la zona para la que se ideó un plan alternativo que no termina de fraguar. Todavía disfrutamos de otra en Trillo que crea mucho empleo directo e indirecto- solo durante su recarga un millar de puestos de trabajo-, siendo motor de desarrollo para otro entorno necesitado de proyectos y población. Esperemos que este ‘giro’ del actual Gobierno y el criterio pro nuclear de los que tal vez le sucedan, permita sobrevivir a esta fuente de generación de riqueza. Lo contrario es tirarnos piedras a nosotros mismos.