Buena suerte, pásalo bien, no mueras: Verbinski contra la IA
En 2023 se estrenaba Mrs Davis, una miniserie en la que una monja iniciaba una cruzada casi surrealista para acabar con la IA. El coctel de ideas era tan amplia y alucinado que debería haber convertido la producción en una serie de culto. No tengo constancia de que tal cosa haya ocurrido.
Ahora, el guionista Matthew Robinson y el director Gore ‘Piratas del Caribe’ Verbinski nos traen una película que bien podría encuadrarse en algún punto entre Mrs David y las producciones futuristas de Terry Guilliam (12 Monos y Brazil).
Un grupo de personas cena tranquilamente en una cafetería lo más americana posible, de esas con grandes ventanales, que hacen esquina y que tienen una camarera que rellena las tazas de cafe. De repente aparece lo que parece ser un mendigo... solo que asegura ser un viajero del futuro. Uno que está convencido de que entre todos los clientes de esa cafetería hay un grupo de personas que, combinadas de manera adecuada, pueden ayudarle a detener el fin del mundo y derrotar a quien le pondrá fin: la Inteligencia Artificial.
Si el punto de partida ya le ha parecido demasiado loco, abandone la propuesta. Lo mejor que ofrece la película ésta de título interminable es ese ambientillo de conspiranoia y de comedia bastante loca (que no de chistaco fácil), que tanto nos gusta a algunos (un servidor se vio encantado aquella peli en la que la luna estaba hueca y era una nave espacial o algo así).
Sam Rockwell es el actor perfecto para interpretar a un personaje excéntrico, que siempre parece estar en otro plano de la realidad, pero a la vez capaz de despertar cierta simpatía. Es uno de los poco a los que te puedes creer cuando asegura haber intentado encontrar al grupo perfecto de luchadores en esa misma cafetería cientos de veces. Y por su parte, Haley Lu Richardson tiene un carisma salvaje.
‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’ propone un punto de partida tan atractivo, por lo delirante, que su principal problema es lo difícil que se lo pone a sí misma para mantener el nivel, un poco como le pasaba a ‘Todo a la vez en todas partes’. Quien no compre ese tipo de propuestas, insito, que la ignore. A quien le parezcan cautivadoras, que la goce hasta un acto final en el que resulta casi imposible mantener la coherencia narrativa, aunque Verbinski compense con el riesgo visual.
El resultado es una historia interesante, aunque irregular y que resulta más atractiva por su forma y estilo, que por su mensaje final, que no deja de ser el mismo que el de todas las producciones que nos alertan sobre los riesgos de la IA (lo que no quiere decir que no sea necesario hacerlo).
- Dirección: Gore Verbinski
- País: EEUU (2025)