David Trijueque: "Mi próximo libro va a unir el género histórico con el policíaco”
Presenta su última novela, ‘Segontia’, una historia épica basada en la lucha entre celtíberos y romanos
David Trijueque tiene nueva novela, Segontia. Recién presentada en sociedad, la obra aborda el choque entre las legiones de Roma y la resistencia de los pueblos celtíberos durante el avance del Imperio hacia el interior de la península ibérica. La historia se centra en Talikos, un joven herrero innovador, y Kara, una joven de gran vitalidad.
‘Segontia’ habla de algo muy propio de la provincia, como es la cultura celtibérica. ¿Cómo surge el libro?
Lo que supe desde el principio es que lo iba a ambientar en la época celtíbera. Anduve barajando diferentes localizaciones y fue al estudiar la importancia que había tenido la antigua Segontia, de la que hay muchas referencias por los autores clásicos, cuando lo tuve claro. Decían que era una de las poblaciones más importantes de la tribu celtibérica de los arébacos, así que tenía que ambientarla allí.
¿Qué es Segontia?
Segontia es la denominación antigua de Sigüenza, aunque tengo que matizar que, según el profesor De la Hoz, que estudió el tema de la lingüística, los celtíberos se referirían a ella como Sekotias. Pero al final he optado por la denominación con la que es más conocida.
La novela habla de patrimonio y de historia, pero también es un libro de aventuras.
Sí. Relata una historia de amor imposible en tiempos de guerra. Se entrelazan la épica, el destino, el amor, la lealtad y la superación personal, que es lo que quería explorar a través de Talikos, que es uno de los protagonistas, y de Kara.
La acción se sitúa en un momento histórico en el que los romanos están avanzando por la península y los celtíberos plantean resistencia.
Fue una lucha imposible, pero para los romanos fue peor que un dolor de muelas. Hispania fue la primera provincia no insular donde entraron los romanos y fue la última en ser pacificada. La novela comienza a principios del siglo II antes de Cristo y Numancia no cae hasta el 133. Según los historiadores, después de esa caída habría caído Segontia. Fíjate los años que transcurren.
Los amantes de la historia y del patrimonio provincial van a encontrar nombres y lugares conocidos en el libro.
A mí me gusta ambientar las historias en esta provincia tan maravillosa que tenemos. También sale la zona de Molina, los alrededores de Sigüenza y otros lugares.
Para documentarse visitó varios castros y enclaves relacionados con la novela.
Uno de los propósitos es dar a conocer el patrimonio que tenemos y, para ello, hay que conocerlo previamente. He visitado varios castros y enclaves, como Peña Moñuz. Lamentablemente, hay muchos lugares en los que se supo que hubo un castro, pero ya no queda nada o quedan cuatro piedras. En el caso de Guijosa, donde Talikos pasa sus primeros años. Ahí también es muy bonito ver cómo todavía, pese a los 2.000 años que han transcurrido, se mantiene el castro.
Esos castros celtibéricos de Guadalajara son pequeñas joyas, a veces desconocidas y algo ocultas.
Actualmente se ha hecho un esfuerzo de señalización. Cuando empecé a visitarlos no había paneles, pero ahora he vuelto y sí que hay paneles indicadores. Son lugares que están situados en emplazamiento muy característicos, normalmente en un promontorio alto, con una meseta encima y con alguna defensa natural.
Este no es su primer libro de novela histórica.
No. Esta es mi cuarta novela histórica. Empecé con El honor de Castilla, también ambientada en la provincia, que trataba el levantamiento de los comuneros. Después llegó El último fabulista, también ambientada en la provincia, con don Juan Manuel, que fue señor de Cifuentes. Luego vino Bernardo del Carpio: El hérore de Roncesvalles y ahora Segontia.
¿Qué busca cuando escribe novela histórica?
Lo primero, aprender yo. No me quiero sentir cómodo en un periodo histórico y quiero explorar muchos episodios de la historia. Trato de que el lector también aprenda historia a la par de que se entretiene. Esos son mis dos objetivos, entretener y también ayudar a que el lector pueda aprender algo.
En sus novelas hay también un componente épico
Siempre. Es casi un requisito fundamental. Lo que he intentado en Segontia es recrear esos últimos años de la Segontia celtíbera y trasladar al lector a esa época.
Además de la narrativa histórica, también ha publicado trabajos sobre la flora de la provincia de Guadalajara.
De hecho, Flora silvestre de La Alcarria fue mi primera incursión en el mundo editorial. Precisamente este año saco la duodécima edición. Comenzó como un trabajo sobre las plantas de mi pueblo, luego de toda la Alcarria, después fui por territorios y con esta edición termino el estudio de toda la provincia de Guadalajara.
Y ha escrito novela negra.
Sí, Sangre de policía. La presentamos hace dos años y la verdad es que está funcionando muy bien. Todavía me llaman para hacer actos y encuentros de clubes de lectura. En esa novela aproveché también mi bagaje profesional en el mundo de la justicia, con anécdotas y casos que había tenido, para crear una trama envolvente.
Es letrado de la Administración de Justicia. ¿Ese conocimiento aportó realismo a su novela?
El dicho de que la realidad supera en ocasiones a la ficción, en el mundo judicial, se da con mucha más frecuencia de lo que podamos imaginar. Y luego, hay que saber construir la trama para generar esa intriga. Junto al ritmo narrativo y la tensión, yo creo que son las madres del cordero de una novela policíaca, thriller o novela negra. A mí me gusta decir referirme a ella como ficción criminal.
¿Va a seguir trabajando ese género?
Me gusta mucho el tema histórico, pero también he visto que ha funcionado muy bien el tema policíaco, así que he pensado en combinar los dos géneros. Estoy escribiendo ahora novela histórico-policiaca.
Para terminar, ¿dónde se puede encontrar ‘Segontia’?
Segontia ya está a la venta en librerías online, en las plataformas habituales y también en Librería Lua.