De paseo por la comarca de Molina: entre castillos y tradiciones

09/12/2022 - 16:21 Redaccion

La nueva entrega de los Planes Culturales de Otoño nos lleva hasta la comarca de Molina de Aragón, en la que recientemente, el toque de campanas de Alustante y los Gancheros del Alto Tajo han conseguido el reconocimiento de la Unesco.

Este paseo por los Bienes de Interés Cultural de la comarca de Molina comienza de una forma brillante. Desde hace tan solo unos días, el toque de las campanas de Alustante y los Gancheros del Alto Tajo, que eran BIC desde febrero y abril de 2021 respectivamente, han entrado a formar parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. Un reconocimiento que engrandece aún más las tradiciones que aún se conservan en la provincia de Guadalajara y especialmente en esta zona del Señorío de Molina.


La fiesta de los gancheros se ha incluido en la candidatura internacional ‘Timber Rafting, transporte fluvial de madera’, liderada por Polonia y en la que nuestro país participaba representado por cinco comunidades autónomas (Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Navarra y Valencia).


En esta cita, que se suele celebrar a finales de agosto, los vecinos de Peralejos de las Truchas, Taravilla, Poveda de la Sierra, Zaorejas y Peñalén, rememoran cómo los gancheros, durante cinco siglos, condujeron los troncos cortados desde el río Tajo y el Guadiela hasta Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina.


El toque manual de las campanas de Alustante es uno de los más de 30 modos diferentes de toque manual de campanas que aún se conservan en España, y que ha pervivido como un medio de comunicación de masas a lo largo de los siglos. En esta localidad se han conservado 16 toques de campana diferentes, entre los que se encuentran los de oraciones, misa, misa en ermitas, rosario, repique de fiesta, repique de Domingos Terceros, escuela, doctrina, penitencia, nublo (para conjurar tormentas), de concejo (aviso de eventos civiles), de rebato (de peligro), de perdidos (para avisar de que se había perdido una persona), de difuntos, de Gloria (niño difunto) y bandeo (fiestas patronales).


El Conjunto Histórico de Molina de Aragón es otro de los BIC que encontramos en esta comarca. Los edificios y monumentos que encontramos en él suponen un paseo por su historia. En él se pueda ver el barrio de la judería y de la morería; varias iglesias como las de San Felipe o San Pedro; palacios, como el de Los Arias o de los Molina; o casas solariegas, sin olvidar sus fachadas, sus puentes y sus fuentes.

Pasear por sus calles es una de las cosas imprescindibles para empaparse bien de su historia y de la grandeza que se esconde en cada rincón. Uno de los edificios más llamativos, entre una larga lista, es el Monasterio de San Francisco, que fue fundado a finales del siglo XIII y en la actualidad es un centro de referencia cultural. Una parte se usa como edificio de servicios múltiples y en otra está ubicado el Museo Comarcal de Molina de Aragón. Al recorrer sus calles podremos pasar también por el Puente Románico, una de las imágenes más características de la localidad, con tres arcos y realizado en su característica arenisca roja.


    Mención aparte merece su castillo, que da la bienvenida al visitante, vigilante sobre el cerro, rodeado de murallas y torres. Este fue reconstruido sobre el antiguo alcázar musulmán y su planta es un cuadrilátero irregular. Llegó a tener ocho torres y hoy podemos ver cuatro en buen estado y restos de otras dos. En este conjunto  destaca también la Torre de Aragón.

 

UNA LARGA LISTA
La amplia extensión de la comarca de Molina hace que sean varios los monumentos que cuentan con esta protección especial de Bien de Interés Cultural que confiere la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Así, encontramos el Castillo de Santiuste en Corduente. Este se construyó en 1434 y responde más a una “casa fuerte” con escaso valor estratégico. Tiene planta caudrada con cuatro torres cuadradas. Y también podemos ver en la zona la ermita de Santa Catalina en Tartanedo, que se sitúa en el antiguo término municipal de Hinojosa. Es un edificio pequeño, con una única nave. Forma parte del románico rural construido de la segunda mital del siglo XII y en la que se incluye como novedad al estilo románico un acceso cubierto por pórtico.

 

Dos yacimientos arqueológicos: El Ceremeño y el Castro de los Rodiles

Molina es sinónimo de monumentos, pero también de yacimientos arqueológicos. Dos son los que en esta zona están protegidos: El Ceremeño, en Herrería; y el Castro de los Rodiles, en Cubillejo de la Sierra.

El Castro de los Rodiles, ubicado en el paraje Loma Gorda, es celtibérico que ocupa unas cinco hectáreas y está rodeado por tres recintos amurallados concéntricos.

El Ceremeño ocupa una superficie de unos 2.000 metros y está estratégicamente situado en un pequeño cerro. Es uno de los yacimientos más representativos de la Edad del Hierro en la Meseta oriental y exponente de la cultura celtibérica.

En ambos yacimientos se han realizado  durante los últimos años campañas de excavación, financiadas por el Gobierno regional, con el fin de seguir conociendo más acerca de estas culturas y de su forma de vida.