El 80% de casos en CLM se detectan por rastreadores, que verán extendidos sus contratos más allá de 2020

21/08/2020 - 12:44 Europa Press

El consejero de Sanidad del Gobierno de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha informado de que el 80% de los nuevos positivos de coronavirus de la región son detectados por los equipos de rastreo, que verán prolongados sus contratos más allá de 2020 para seguir con sus funciones mientras se encuentra solución médica a la enfermedad.

En rueda de prensa, el titular del departamento sanitario de la región ha reconocido "preocupación" por acumular en los dos últimos días más de 300 casos nuevos en cada jornada, si bien ha querido destacar que pese al repunte experimentado en las últimas semanas solo hay 102 personas contagiadas que precisan ingreso hospitalario, 10 de ellas en Unidad de Cuidados Intensivos, un número que "permite el optimismo, pero sin triunfalismo".

Como dato positivo ha añadido que en el mes de julio se ha recuperado la actividad hospitalaria y se han realizado cerca de 8.000 operaciones, cifras muy cercanas a la estadística del pasado año, cuando se produjeron en el séptimo mes del año 9.000 operaciones.

La gran mayoría de los nuevos casos, ha detallado, surgen de contactos y encuentros sociales y familiares. Hay 23 residencias de mayores con casos positivos, un total de 48, 26 de ellos residentes y 22 más trabajadores.

En su opinión, los equipos de rastreo están asegurando "una buena respuesta y un diagnóstico precoz". Además, ha avanzado que se prolongarán sus contratos más allá de 2020 para seguir con sus funciones mientras se encuentra solución médica a la enfermedad.

C-LM MULTIPLICA POR 6 LAS RECETAS EXPEDIDAS A MADRILEÑOS

Fernández Sanz ha ofrecido además el dato de que el servicio de salud regional ha expedido en el primer semestre del año un total de 102.000 recetas a pacientes madrileños, lo que supone "multiplicar por 6" los datos habituales.

Con todo, ha puesto en valor la mejora de datos estadísticos a nivel global, aclarando que ahora Castilla-La Mancha es la séptima región con mayor incidencia acumulada y la décima en términos relativos, con 75 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 142 de la estadística nacional.