El arte ha reflejado el impacto de los eclipses solares desde hace miles de años

12/03/2026 - 12:34 M.T.A

Antonio Ramírez ha protagonizado la octava charla de la campaña ‘Rumbo el Eclipse Total’

Cuando quedan cinco meses para el eclipse solar total del próximo 12 de agosto, hoy ha tenido lugar la octava charla de la campaña de Comunicación Social de la Ciencia De 12 en 12 — Rumbo al Eclipse Total, impulsado por la Asociación de la Prensa de Guadalajara (APG) en colaboración con la Agrupación Astronómica de Guadalajara (AstroGuada).


    Antonio Ramírez, miembro de la Asociación Astroguada, ha ofrecido una interesante charla mostrando cómo el arte ha reflejado también parte de la fascinación de la humanidad por los eclipses, y es que ha recordado que la importancia del sol ha sido principal en todas las civilizaciones y eso se ha reflejado en el arte, en pintura, dibujo, cine y también en la literatura y la música.


    Explicó que el eclipse total solar total ha sido, a lo largo de la historia, uno de los fenómenos naturales con mayor carga simbólica, “ya que la súbita desaparición del sol, fuente de vida, orden y claridad, ha inspirado temor, misticismo, reflexión filosófica y exploración científica”. Según Ramírez: “Cada eclipse solar es un recordatorio de que la humanidad siempre ha buscado significado en el cielo, y que ese significado ha cambiado nuestra forma de organizar el tiempo y de relacionarnos con lo sagrado”.


    Entre los ejemplos que ofreció  se encuentran las crónicas del historiador griego Heródoto que recogen que durante la guerra entre los medos y los lidios en Asia Menor, el cielo se oscureció repentinamente en plena batalla. Ambos ejércitos lo interpretaron como una señal de los dioses y, atemorizados, cesaron la lucha.


    Shakespeare dejó patente en El Rey Lear, cómo los fenómenos celestes reflejaban el caos mortal y político de su época cuando el Conde de Gloucester dice: “Estos eclipses tardíos de sol y luna no nos auguran nada bueno”. En 1965, John Milton también hizo referencia a los malos augurios que representaba un eclipse en El paraíso perdido.


    Ramírez explicó que los registros más antiguos en los que se refieren a eclipses se remontan a más de 3.200 años en la tablilla de arcilla de Ugarit (Siria) de 1223 a.C. o 1375 a.C, y además añadió que Tales de Mileto, en el 585 a.C., fue la primera persona de la que existe constancia que fue capaz de predecir un eclipse.


    En Un yanqui en la corte del Rey Arturo, su protagonista utiliza su conocimiento científico para predecir un eclipse solar y logra salvar su vida fingiendo que tiene poderes mágicos. También aparece este fenómeno en el mundo de cómic, concretamente en Tintin y el templo del Sol. En 1959, este evento dio también nombre a un cuento de Augusto Monterroso.


    En el caso de la pintura, Ramírez mostró cómo este se interpretaba, en la Europa medieval cristiana, como advertencia divina o presagio de guerra, peste o muerte de reyes, y en el arte religioso la oscuridad súbita evocaba el relato evangélico de la crucifixión. Sobre este último mostró varios ejemplos de pinturas, como La crucifixion, de Juan de Flandes.


    En el caso de la música clásica y contemporánea, mostró ejemplos en la ópera de Philip Glass: Akhnaten; y también Pink Floyd incluyó la pieza Eclipse en su álbum The dark side of the moon. En 2024, millones de estadounidenses vieron el eclipse solar escuchando de fondo la canción Total eclipse of the heart, de Bonnie Tyler.


    Antonio Ramírez, que estuvo acompañado por la periodista Susana Abella, apuntó que ha sido durante los últimos 150 años, cuando se han empezado a predecir los eclipses, se ha reducido el impacto de este fenómeno en el día a día y en la humanidad.