El Ayuntamiento de El Pozo acusa a un monitor del club privado de fútbol sala de acceder a las instalaciones del colegio a pesar de la negativa del Centro Escolar
Desde el Ayuntamiento de Pozo de Guadalajara consideran “gravísima” la actuación del monitor del Club de Fútbol Sala Pozo de Guadalajara quien, según indican, accedió a las instalaciones del centro público haciendo uso de una llave que tenía en su poder de años anteriores, a pesar de la negativa dada por el Centro Escolar.
El motivo de la negativa, explican, fue que no se consideró oportuno hacer uso de las mismas este año debido a la situación sanitaria y a la procedencia de la mayoría de miembros del equipo, de 17 municipios diferentes. Las pistas de entrenamiento habituales se encontraban cerradas por obras y "el monitor tomó la decisión por su cuenta y riesgo, sin consultar a nadie en el Ayuntamiento o el Centro Escolar", indica el Consistorio.
Ahora, el equipo de Gobierno advierte que estudiarán medidas legales: “La seguridad de los vecinos, especialmente de los niños, es prioritaria en época de pandemia, este tipo de infracciones son completamente intolerables”.
De por sí, consideran inaudita la propia invasión de un espacio de propiedad municipal sin permiso para el desarrollo de una actividad privada, máxime cuando la propia junta directiva del centro le había trasladado ya su negativa. "Sólo se permite la utilización de las instalaciones a alumnado que curse sus estudios en el centro". Además, recalcan que frente a los 47 jugadores de Pozo de Guadalajara hay 61 de otros 17 municipios.
El Ayuntamiento recuerda que siempre ha ofrecido su colaboración al club que, aun siendo privado, "hace uso de las instalaciones municipales y recibe subvención desde hace años. No obstante, la prioridad en estos momentos es la salud y la tranquilidad de docentes, trabajadores y alumnado del centro, así como de las familias".
Así, desde la corporación municipal se muestra consternación ante los hechos de este monitor, también concejal de la oposición, "así como su actitud a raíz del incidente en redes sociales". De momento, el Ayuntamiento ha puesto en manos de sus letrados las manifestaciones vertidas en redes sociales "y las presuntas calumnias vertidas hacia el máxime responsable del Ayuntamiento, el alcalde Teodoro Baldominos".