El buitre negro vuelve a criar en el Alto Tajo un siglo después
El Parque Natural del Alto Tajo ha registrado el nacimiento de los primeros pollos de buitre negro (Aegypius monachus) en el Sistema Ibérico Sur tras más de un siglo sin que la especie criara de forma natural en este territorio. El acontecimiento supone un importante paso en el programa de reintroducción impulsado en 2020 por la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, el Parque Natural del Alto Tajo, la Fundación Española de Renaturalización-Rewilding Spain y la Asociación Terra Naturalis.
Cinco años después de las primeras sueltas, en las que se han liberado 37 ejemplares, cinco parejas se han establecido en la zona y dos de ellas han logrado sacar adelante la reproducción. De los dos pollos nacidos este año, uno falleció a los pocos días, mientras que el otro continúa desarrollándose con normalidad y ya ha sido equipado con un transmisor GPS para seguir sus movimientos cuando abandone el nido.
El programa cuenta con 21 nidos artificiales, seis puntos de alimentación suplementaria y un aviario de adaptación en Peralejos de las Truchas, donde los buitres permanecen antes de ser liberados. Una de las parejas reproductoras utilizó una de estas plataformas, mientras que la otra construyó su propio nido.
El responsable técnico de Terra Naturalis, Jorge Layna, destaca que las extensas masas forestales del Alto Tajo y la Serranía de Cuenca ofrecen un hábitat idóneo para consolidar una colonia estable de esta especie, catalogada como vulnerable en España.
El proyecto continuará este otoño con la suelta de otros 13 buitres negros, actualmente en fase de adaptación. Además de reforzar la conservación de la especie, la iniciativa contribuirá a recuperar el papel ecológico de las aves necrófagas en la eliminación de carroña y el mantenimiento de ecosistemas saludables, al tiempo que potencia el atractivo del territorio para el turismo de naturaleza.

