El fin de las rebajas fiscales y la crisis exterior encarecen la calefacción en Guadalajara
El progresivo desmantelamiento de las medidas fiscales excepcionales aprobadas por el Gobierno está cambiando el escenario energético para los hogares de Guadalajara. Quienes dependen de sistemas tradicionales de calefacción fósil o de tecnologías eléctricas individuales entran en el periodo estival con un panorama de costes al alza. Al contexto de incertidumbre internacional que continúa generando volatilidad en los mercados energéticos, se le suma ahora la finalización de las bonificaciones del IVA, un doble factor que repercutirá directamente en el gasto doméstico de los consumidores que no estén conectados a sistemas centralizados como la Red de Calor sostenible.
Desde el pasado 1 de junio, el IVA del gas ha regresado al tipo general del 21% tras decaer el 10% reducido por la aplicación de las cláusulas de revisión del IPC. Por su parte, el gasóleo de calefacción encara sus últimas semanas con bonificación porque la prórroga fiscal expira el próximo 30 de junio, momento en el que su tipo impositivo también saltará al 21% por lo que el coste de aprovisionamiento para el próximo invierno se resentirá sensiblemente.
El impacto en la electricidad afecta a la aerotermia
Este incremento de la presión fiscal no se limita a los combustibles fósiles, sino que afecta también a alternativas como la aerotermia. De manera simultánea a la evolución del gas, el IVA de la electricidad ha vuelto a situarse en el 21% ordinario, acompañado de la restauración del Impuesto Especial de la Electricidad al 5,11%. Este repunte en la factura eléctrica altera las previsiones de rentabilidad de las bombas de calor, al vincular de forma directa el coste de la climatización a un mercado eléctrico indexado y fuertemente gravado.
Frente a esta coyuntura de precios regulados y mercados exteriores inestables, la Red de Calor de Guadalajara, impulsada por Rebi, permite a las comunidades conectadas reducir su exposición a la inestabilidad de los mercados internacionales al utilizar biomasa de origen local como fuente principal de energía.