El Hospital Universitario de Guadalajara incorpora una técnica avanzada que permite personalizar el tratamiento de la apnea del sueño

02/08/2026 - 10:33 Redacción

El Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha incorporado a su cartera de servicios la somnoscopia inducida por fármacos (DISE, por sus siglas en inglés), una técnica diagnóstica avanzada que permite personalizar el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño mediante el estudio preciso del comportamiento de la vía aérea durante un sueño inducido por sedación controlada.

La DISE consiste en realizar una endoscopia flexible de la vía aérea superior mientras el paciente permanece bajo una sedación ligera que reproduce de forma muy similar las condiciones fisiológicas del sueño. De este modo, es posible observar directamente dónde y cómo se produce el colapso de la vía respiratoria, identificando con exactitud dónde y cómo se produce la obstrucción para seleccionar el tratamiento más adecuado en cada caso.

Esta exploración complementa a la polisomnografía o estudio del sueño. Mientras esta prueba permite diagnosticar la enfermedad y determinar su gravedad, la DISE aporta información clave sobre el mecanismo que provoca la obstrucción, algo que hasta ahora no podía observarse de forma directa.

La técnica está especialmente indicada en pacientes con apnea obstructiva del sueño que no toleran el tratamiento con presión positiva continua (CPAP), en aquellos candidatos a cirugía o a terapias avanzadas como los dispositivos de avance mandibular (DAM), la terapia posicional o la estimulación del nervio hipogloso, así como en los casos en los que resulta necesario conocer mejor el mecanismo responsable de la obstrucción para individualizar el tratamiento.

Tratamientos más personalizados

La incorporación de esta técnica, señala la neumóloga María Castillo, supone un importante avance en la calidad asistencial al permitir ofrecer una atención mucho más personalizada. “La información que obtenemos durante el procedimiento nos permite seleccionar el tratamiento más adecuado para conseguir mejores resultados, evitar intervenciones innecesarias o poco eficaces y mejorar la calidad de vida de los pacientes”, precisa.

Además, permite realizar una evaluación más completa a pacientes que precisan un estudio individualizado antes de decidir el tratamiento definitivo, evitando derivaciones a otros centros y pudiendo ofrecerles una atención altamente especializada en su hospital de referencia.

María Castillo subraya que la puesta en marcha de este procedimiento ha sido posible gracias a la colaboración entre los servicios de Neumología, Otorrinolaringología y Medicina Intensiva, junto con el personal de Enfermería especializado, en un abordaje multidisciplinar que garantiza la máxima seguridad durante la prueba y una valoración integral del paciente.

Con esta incorporación, el Hospital Universitario de Guadalajara amplía su cartera de procedimientos avanzados para el abordaje de los trastornos respiratorios del sueño y refuerza el papel del servicio de Neumología como unidad de referencia en el diagnóstico y tratamiento de la apnea del sueño.

Problema frecuente e importante

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno muy frecuente en el que la vía respiratoria se colapsa repetidamente durante el sueño, provocando pausas respiratorias, disminución de la oxigenación y un descanso de mala calidad. Además de afectar de forma significativa a la calidad de vida, constituye un importante factor de riesgo cardiovascular.

Más allá del problema de los ronquidos, este trastorno se asocia a mayor riesgo de hipertensión arterial, infarto de miocardio, ictus, fibrilación auricular, diabetes tipo 2, deterioro cognitivo y accidentes relacionados con la somnolencia.

Se estima que alrededor del 15% de la población adulta presenta apnea obstructiva del sueño. Su incidencia se relaciona con la edad, con determinadas características anatómicas de la vía aérea y con el sobrepeso, si bien hay personas jóvenes y sin sobrepeso que también padecen apnea. Es más frecuente en los hombres, aunque en las mujeres aumenta su incidencia tras la menopausia.