El Orfeón y Orquesta Joaquín Turina llena de música sacra la Concatedral de Santa María

11/05/2026 - 21:39 Redacción

La Concatedral de Santa María de Guadalajara acogió ayer el Concierto Sacro del Orfeón y Orquesta Joaquín Turina, una cita musical que logró llenar el templo pese al mal tiempo y que volvió a confirmar el peso de esta formación dentro de la vida cultural de la ciudad.

El conjunto ofreció un programa centrado en la música religiosa, con una interpretación de obras completas como la Missa Brevis, de Jacob de Haan, junto a piezas para solistas como Lascia ch'io pianga, de Händel; Ave Maria, de Gounod; y Panis angelicus, de Franck.

Uno de los momentos más destacados de la velada fue el estreno de la Salve de Trueba, interpretada por primera vez en Guadalajara. El concierto concluyó con Zadok the Priest, de Händel, en un cierre que arrancó una larga ovación del público y obligó al director Alfonso Maribona a salir a saludar en varias ocasiones, antes de ofrecer como bis una nueva interpretación de la misma pieza.

La agrupación, que cuenta actualmente con 77 integrantes entre músicos y cantantes, afronta ahora nuevos proyectos y mantiene abierta la incorporación de voces e instrumentistas de cara a su próximo espectáculo de pop y rock.

Fundado en 2008, el Orfeón y Orquesta Joaquín Turina nació en Guadalajara con el objetivo de impulsar la música coral y sinfónica. Desde entonces ha evolucionado desde un formato coral inicial hacia una estructura más amplia que integra coro, orquesta y producciones propias de gran formato.

A lo largo de su trayectoria ha abordado repertorios que van del Barroco y el Renacimiento a la música contemporánea, las bandas sonoras y los espectáculos temáticos. Entre sus proyectos más conocidos figura “Score”, una producción que fusiona música coral-sinfónica, cine, danza y teatro.