El Tenorio Mendocino llena de teatro los monumentos de Guadalajara
La XXXVI edición recorre seis espacios históricos, estrena dos escenarios en el Palacio del Infantado y cuenta con la participación de Laura Galán, ganadora de un Premio Goya.
FOTOS: LAUTARO LATASA
Hay historias que Guadalajara hace suyas cada otoño. Una de ellas es la de Don Juan y Doña Inés, que este fin de semana volvieron a cobrar vida entre los muros de sus edificios históricos. El Tenorio Mendocino celebró su XXXVI edición con una representación itinerante que convirtió la ciudad en un gran escenario y volvió a reunir a actores y espectadores alrededor de una tradición que forma parte de su identidad cultural.
Detrás de la representación está el trabajo de más de 150 personas que participaron en la organización. La Asociación Gentes de Guadalajara, presidida por Felipe Sanz, volvió a impulsar esta cita con la colaboración del Ayuntamiento, la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial.
El Infantado descubre otra forma de vivir el Tenorio
Una de las novedades de este año estuvo en el Palacio del Infantado. Dos escenas cambiaron de ubicación: la quinta de Don Juan abandonó el Patio de los Leones para instalarse en los jardines, mientras que la cena en casa del protagonista se trasladó al zaguán.
La directora del montaje, Abigail Tomey, se mostró satisfecha con el resultado y con la respuesta de los espectadores. "Llama la atención el silencio de los espectadores, que muestra la emoción con que reciben cada escena y, a la vez, el respeto a nuestro trabajo", explicó. La plaza de Santa María, añadió, "estuvo llena, a pleno aforo".
También Felipe Sanz destacó que los cambios funcionaron sin imprevistos. La expectación se hizo notar desde las primeras escenas, con público esperando en la calle antes de que comenzaran algunas representaciones y una gran afluencia en el Infantado.
Laura Galán cumple una ilusión sobre el escenario
Entre las caras nuevas de esta edición estuvo Laura Galán, ganadora del Goya a la mejor actriz revelación en 2023. La intérprete se metió en la piel de Butarelli en la Taberna del Laurel, un papel que tuvo también un significado especial: llevaba años siguiendo el Tenorio como espectadora y ahora pudo formar parte de él.
Además, compartió escena con su hermano Javier, que interpretó a Ciutti.
La dirección también incorporó a Julia Piera como codirectora de interpretación. Piera conoce bien esta representación: hace quince años dio vida a Doña Inés y ahora regresó desde el otro lado del escenario. La directora destacó la entrega de los intérpretes aficionados y profesionales y el trabajo compartido durante los preparativos.
Siete escenas para recorrer la Guadalajara monumental
La historia de Zorrilla volvió a desplegarse en siete escenas repartidas por seis espacios patrimoniales: la plaza de Santa María, el Palacio de la Cotilla, el claustro y los jardines del Liceo Caracense y el Palacio del Infantado.
La edición tuvo también un momento de recuerdo. Los asistentes guardaron un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda, después de que un portavoz de la asociación leyera un comunicado.
El Tenorio Mendocino volvió a demostrar que su historia no se representa únicamente sobre un escenario: también se vive recorriendo Guadalajara.