Guadalajara dedica la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a la protección de la infancia migrante
La Diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha organizado del 21 al 27 de septiembre una semana de actividades culturales, reivindicativas y religiosas centradas en los niños, niñas y adolescentes que viven procesos migratorios.
La Delegación Diocesana de Migraciones de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara celebrará del 21 al 27 de septiembre la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, una edición que pone el foco en la infancia y la adolescencia migrante bajo el lema elegido por el papa León XIV, «Incluso uno solo de estos pequeños».
La programación incluye exposiciones, encuentros interculturales, actos reivindicativos, celebraciones religiosas y actividades festivas con el objetivo de favorecer el encuentro entre personas de diferentes culturas y sensibilizar sobre la realidad de las personas migrantes y refugiadas.
Entre las actividades previstas figuran una exposición sobre asociaciones interculturales en el Centro Municipal Integrado Eduardo Guitián, un Círculo de Silencio en la plaza de Santo Domingo, un Café Intercultural en Casa Nazaret, una adoración al Santísimo por las personas migrantes, un Desfile Intercultural por el centro de la ciudad, un cuentacuentos dirigido al público infantil en la Biblioteca Suárez de Puga y una Fiesta Intercultural en el parque de la Concordia.
La jornada concluirá el domingo 27 de septiembre con la celebración de la Eucaristía intercultural en la parroquia de El Salvador, presidida por el obispo de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell.
Durante la presentación de la programación, la responsable de la Delegación Diocesana de Migraciones, Teresinha Monteiro, destacó que el mensaje de este año invita a mirar la realidad migratoria desde la dignidad de cada menor. Por su parte, Toñi del Olmo, miembro de la delegación y presidenta de Guada Acoge, señaló que el Círculo de Silencio pretende visibilizar la situación de las personas migrantes y reivindicar sus derechos.
Con esta iniciativa, la Diócesis busca convertir la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado en un espacio de encuentro, convivencia y sensibilización sobre la realidad de quienes se ven obligados a abandonar sus hogares.