Guadalajara despide sus Ferias y Fiestas con las peñas al frente de la gran última noche festiva

20/09/2026 - 22:46 Paco Campos / Paula Alejandre

Fotos: Rafael Martín Solano 

Las Ferias y Fiestas de Guadalajara encararon ayer su despedida con las peñas como protagonistas de una última noche que volvió a llevar la música y la animación al centro de la ciudad. Durante varios días las peñas, la música y las actividades festivas habían llevado el ambiente a las calles.

Desde antes de comenzar el tradicional desfile, la puerta grande Iván Fandiño del coso de las Cruces y su entorno reunieron a peñistas, sus charangas y vecinos que se acercaron para acompañar el último recorrido festivo, también quienes no pertenecían a ninguna agrupación.

 

 

 

Las peñas, lideradas por Escopitos, avanzaron rodeadas de público y repartieron entre los asistentes las últimas pegatinas que conservaban. La presencia de personas ajenas a las peñas se hizo notar en el paseo Fernández Iparraguirre, la calle Mayor y la plaza Mayor, donde se concentró buena parte del público para asistir a la despedida.

La comitiva partió de la puerta grande Iván Fandiño y recorrió el paseo Fernández Iparraguirre, la plaza de Santo Domingo y la calle Mayor hasta alcanzar la plaza Mayor. Camiones con equipos de sonido recordaron al público la celebración del espectáculo pirotécnico y de los toros de fuego previstos posteriormente, además de las medidas de seguridad asociadas a estas actividades. El paso de las peñas y las charangas prolongó la celebración por las calles del centro mientras los vecinos seguían el desfile desde las aceras y los puntos más concurridos.

 

 

 

El desfile transcurrió sin percances y con las peñas manteniendo el orden durante todo el recorrido. La concentración de público no impidió el desarrollo de la comitiva, que llegó a la plaza Mayor entre música y aplausos. La despedida mantuvo el carácter abierto de unas fiestas que durante estos días han llevado buena parte de su actividad a las calles y plazas de Guadalajara.

Ya en la plaza Mayor, la despedida oficial llegó desde el balcón del Ayuntamiento. La alcaldesa, Ana Guarinos, tomó primero la palabra para agradecer la participación de los guadalajareños y el papel desempeñado por las peñas durante las fiestas. En su intervención destacó el ambiente generado en las calles y quiso reconocer también el trabajo de quienes han hecho posible el desarrollo del programa, desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los voluntarios hasta los servicios sanitarios, técnicos y empleados municipales.

 

 

 

Guarinos extendió su agradecimiento a quienes han participado en las distintas actividades festivas, culturales y solidarias y a los visitantes que han compartido estos días con la ciudad.

La alcaldesa subrayó que “la participación y la serenidad, la convivencia y la diversión han vuelto a ser protagonistas” y agradeció a las peñas “el color, la alegría y la ilusión” aportados durante las Ferias. También tuvo un recuerdo para José Luis Condado, que se recupera en el hospital, al que envió un abrazo y deseos de pronta recuperación.

En el tramo final de su intervención, la alcaldesa reconoció el sentimiento agridulce propio del cierre. “Hoy despedimos estas ferias y fiestas con sentimientos contradictorios”, señaló, aludiendo a los buenos momentos compartidos y a la tristeza por llegar al final. Antes de cerrar con los tradicionales vivas a España, a la Virgen de la Antigua y a Guadalajara, recordó que ya queda un día menos para las Ferias y Fiestas de 2027.

Después tomó la palabra Sergio del Olmo, presidente de la peña Escopitos, encargada de abrir las fiestas desde el balcón municipal y una de las protagonistas del ciclo festivo. Su discurso puso el foco en los vínculos creados durante estos días y en el papel de las peñas como parte de la vida de la ciudad. “Son los recuerdos que nos dejan para siempre, los abrazos que nos hemos dado o los reencuentros que hemos tenido”, afirmó, antes de reivindicar el valor de compartir las fiestas con personas a las que no siempre se ve durante el resto del año.

 

 

 

Del Olmo habló también del regreso a la normalidad después de una semana de actividad.

“Hoy se apagan las luces, guardamos el pañuelo dorado y la ropa de peña y volvemos a la normalidad”, afirmó. Añadió que Guadalajara ha vuelto a latir dentro de nosotros y que las peñas han vuelto a dar valor a esta ciudad. En su intervención quiso reivindicar de nuevo el papel de estas agrupaciones y recordó especialmente a la peña Guadalajara, a la que consideró merecedora de un mayor protagonismo durante el pregón.

El presidente de Escopitos terminó su intervención con un agradecimiento a su peña y a los peñistas y con un reconocimiento al trabajo que permite preparar las fiestas durante todo el año. “Gracias por recordarnos cada septiembre que el trabajo de todo un año siempre merece la pena. Nuestro regalo será eterno”, concluyó.

La plaza respondió a sus palabras con aplausos y con los tradicionales vivas.

Concluida la despedida desde el balcón, la calle Mayor acogió la tradicional traca fin de fiesta, que recorrió el tramo comprendido entre su inicio y la plaza Mayor.

El acto se desarrolló sin incidentes, al igual que el desfile. Entre las charangas, La Alegría fue la encargada de entonar el tradicional “Pobre de mí”, que volvió a marcar el momento de despedida después de varios días de fiestas. El público valoró especialmente ese instante final y comentó el buen ambiente vivido durante toda la tarde, sin ningún percance y con orden en el desfile.

El cierre puso fin a unas jornadas en las que las agrupaciones peñistas han vuelto a ocupar un lugar central en la programación. Sus charangas, actividades y desfiles han llevado música y participación a distintos espacios de la ciudad, mientras plazas como Santo Domingo y la plaza Mayor han concentrado parte del ambiente de las tardes y noches.