Humanes acoge a 50 evacuados y vuelca sus recursos para atender la emergencia por el fuego de la Sierra Norte
Las nuevas medidas de protección se suman a las evacuaciones ya decretadas mientras el incendio supera las 5.400 hectáreas y mantiene movilizado un amplio operativo.
Mientras el incendio forestal de La Mierla continúa obligando a evacuar municipios de la Sierra Norte de Guadalajara, Humanes se ha convertido en uno de los principales puntos de acogida para las personas desplazadas. En el polideportivo municipal permanecen alrededor de 50 vecinos procedentes de La Mierla, Zarzuela de Jadraque, Villares de Jadraque y Bustares, atendidos gracias al trabajo conjunto del Ayuntamiento de Humanes, Cruz Roja, la Diputación de Guadalajara, GEACAM, las residencias de mayores del municipio y otros organismos implicados en la emergencia.
La alcaldesa de Humanes, Elena Cañeque, explica que el municipio ha ido adaptando la respuesta a medida que aumentaban las necesidades. "La primera noche les dimos de cenar nosotros y, a partir de ahí, Cruz Roja asumió toda la manutención", señala, al tiempo que destaca que la Diputación de Guadalajara suministró agua y ventiladores para hacer más confortable la estancia de los evacuados. "Al final es ir resolviendo lo que va surgiendo: medicamentos, ropa, objetos personales... incluso una baraja para que los mayores pudieran echar la partida", relata.
Durante estos días también pasaron por Humanes los cerca de 50 jóvenes del campamento de Umbralejo, que permanecieron temporalmente en el municipio hasta poder regresar con normalidad a sus lugares de origen.
Uno de los aspectos que más preocupaba era la atención a las personas mayores. Las dos residencias de Humanes ofrecieron desde el primer momento las plazas que tenían disponibles y cinco evacuados —cuatro procedentes de Zarzuela de Jadraque y uno de La Mierla— fueron alojados en ellas. "Las residencias se ofrecieron enseguida y eso nos permitió que descansaran mucho mejor por la noche", explica la alcaldesa. Durante el día regresan al polideportivo para compartir el tiempo con sus vecinos y por la noche vuelven a las residencias, donde reciben alojamiento y manutención.
Los más pequeños también cuentan con una atención específica. Además de disponer de material para jugar, Cruz Roja organiza actividades para que las horas de espera resulten más llevaderas. "Los niños están jugando e investigando por aquí; al final se adaptan enseguida", comenta Cañeque, que destaca el esfuerzo realizado para mantener un ambiente de tranquilidad dentro de la incertidumbre que viven las familias.
Aunque Humanes no está amenazado directamente por las llamas, el incendio también se deja sentir en el municipio. "Por la noche sí notamos el humo cuando cambia el viento, pero aquí estamos rodeados sobre todo de cereal y no tenemos una masa forestal que haga pensar que el fuego pueda llegar", afirma la alcaldesa, quien añade que la evolución del incendio se dirige hacia otras zonas de la comarca.
Cañeque insiste en agradecer el trabajo de todas las instituciones implicadas en la emergencia. "Cada uno ha aportado lo que hacía falta en cada momento y eso ha permitido que las personas evacuadas estén atendidas y tranquilas", resume. Mientras el operativo continúa luchando contra el incendio, Humanes mantiene abiertas sus puertas para ofrecer un lugar seguro a quienes han tenido que abandonar sus hogares, en un ejemplo de coordinación institucional y solidaridad vecinal.