La central de Trillo funcionó en 2025 con normalidad y sin incidencias significativas para la seguridad, según CSN
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha presentado su evaluación sobre la seguridad en el funcionamiento de la central nuclear Trillo (Guadalajara), que arroja que la central funcionó en 2025 con normalidad y sin incidencias significativas para la seguridad.
Durante la vigésima quinta reunión del Comité Local de Información, organizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miterd), el jefe de proyecto de la central en el CSN, Javier Bacelo, fue el encargado de explicar el funcionamiento del Sistema Integrado de Supervisión de Centrales Nucleares (SISC), herramienta clave para evaluar el comportamiento de las instalaciones nucleares y determinar, en función de los resultados obtenidos, las actuaciones de seguimiento necesarias.
Durante el año, el CSN realizó 19 inspecciones, desarrolladas tanto por especialistas de distintas áreas técnicas como por la Inspección Residente, encargada del seguimiento diario de la instalación, tal y como ha informado este órgano en nota de prensa.
Como resultado de estas actuaciones se identificaron 15 hallazgos, todos ellos clasificados como verdes, categoría que corresponde a una importancia muy baja para la seguridad.
Además, Barcelo ha destacado la tendencia descendente registrada en el número de hallazgos durante los últimos años.
La evaluación global del funcionamiento de la planta sitúa a Trillo en la columna de 'Respuesta del titular' de la matriz de acción del SISC, considerada la situación deseable.
Esto significa que todos los indicadores de funcionamiento y los hallazgos de inspección se mantuvieron dentro de los parámetros previstos y que no ha sido necesario establecer medidas adicionales de supervisión más allá de las contempladas en los programas ordinarios del CSN.
TRES SUCESOS
En relación con los incidentes notificados por la central nuclear en 2025, el titular de la instalación comunicó tres sucesos.
Dos de ellos estuvieron relacionados con circunstancias ajenas al funcionamiento habitual de la planta y el tercero con deficiencias detectadas en la ejecución de un procedimiento de prueba.
Ninguno tuvo repercusión para la seguridad nuclear ni radiológica y todos fueron clasificados como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES), es decir, sin significación para la seguridad.
Además, el CSN no consideró necesario realizar inspecciones reactivas asociadas a estos sucesos.
Entre las actuaciones más relevantes desarrolladas en la central durante el pasado año, el regulador ha destacado también la realización de la trigésimo séptima recarga de combustible, llevada a cabo entre marzo y mayo sin incidencias significativas; la celebración del simulacro anual del Plan de Emergencia Interior; y la carga de dos contenedores de combustible irradiado.
Asimismo, el CSN aprobó en 2025 doce solicitudes presentadas por el titular de la instalación, sin desviaciones respecto a lo solicitado, y no comunicó apercibimientos ni propuso la apertura de expedientes sancionadores.
El coordinador de Instalaciones Nucleares del CSN, Francisco Gallardo, ha sido el encargado de presentar la situación del Almacén Temporal Individualizado (ATI), la instalación destinada a albergar el combustible gastado y los residuos radiactivos para cada central nuclear según se establece en el 7.o Plan General de Residuos Radiactivos.
Los ATI son instalaciones importantes para la seguridad, sometidas a un riguroso proceso de evaluación y autorización tanto de los contenedores como de la infraestructura.
Se diseñan, construyen y operan para que no supongan riesgos para la salud de los trabajadores, el público y el medio ambiente.