La familia de Elena Sirbu (Guadalajara) exige hoy justicia en Santander por su muerte en El Bocal
Este domingo centenares de vecinos y colectivos de Cantabria se manifiestan en Santander para exigir verdad, transparencia y responsabilidades por el colapso de la pasarela de El Bocal, donde el pasado 3 de marzo perdieron la vida seis jóvenes de entre 19 y 22 años. La marcha de hoy busca homenajear a todas ellas, acompañar a sus familias y reclamar que una tragedia así no vuelva a repetirse. En Guadalajara, donde Elena dejó huella en el instituto y en las protectoras de animales, el sentimiento es el mismo: dolor, pero también la necesidad de justicia y seguridad en infraestructuras públicas.
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Elena Sirbu, la joven de 20 años de la capital alcarreña, estudiaba el último curso del Grado Superior en Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal en el CIFP La Granja de Heras, en Medio Cudeyo. Sus profesores y compañeros la recuerdan como una estudiante responsable y muy unida al grupo. “Era un amor de niña, siempre atenta y nunca pasaba por alto un cartel de prohibido”, explican desde el centro. Elena vivía con pasión su vocación: cuidaba animales, tenía un border collie al que adoraba y organizaba recogidas solidarias para protectoras de Guadalajara.
Aquella tarde, Elena y sus compañeros celebraban buenas notas y la despedida de tres amigas que se iban de Erasmus. Decidieron hacer una ruta costera. La pasarela cedió y murieron Lucía, Xabi, Celia, Eunate, Lluna y Elena. Solo Ainara, también alumna, sobrevivió con heridas graves.
La familia de Elena, originaria de Guadalajara y de raíces búlgaras, se ha personado ya en la causa judicial junto al resto de familias afectadas. Su padre resumie el dolor en una frase que ha recorrido medios: “Me han cortado las manos y los pies”. Para él, Elena era su gran apoyo y el futuro que ya no podrá ver.