La Guardia Civil salva a dos personas atrapadas por la nieve en el Alto Tajo
La madrugada de este sábado ha dejado una de las intervenciones más críticas de la Guardia Civil de Guadalajara, que se ha convertido en el auténtico salvavidas de la provincia ante el embate de la borrasca Ingrid. El suceso, que marca el pulso de la gravedad del temporal, tuvo lugar sobre las 02:30 horas en la CM-2106, en el inhóspito tramo que serpentea entre Peralejos de las Truchas y la localidad de Beteta. Allí, dos personas quedaron completamente inmovilizadas, con su vehículo sepultado y atrapadas por la nieve en una zona donde el frío extremo y la soledad de la montaña no ofrecen margen de error. Una patrulla de la Guardia Civil logró localizarlos en mitad de la ventisca y, tras un rescate complejo por las condiciones del firme, los trasladó sanos y salvos hasta el casco urbano de Peralejos, evitando lo que pudo ser una tragedia bajo cero.
Este rescate en el Alto Tajo es el fiel reflejo de una provincia que se encuentra bajo mínimos y donde la DGT ha tenido que desplegar todo su arsenal de alertas. Actualmente, Guadalajara registra 88 vías afectadas, con el nivel rojo imponiendo su ley en 76 tramos de la red secundaria y comarcal. En la práctica, este nivel significa que la carretera está cortada para camiones y autobuses, mientras que los turismos solo pueden aventurarse con cadenas, una situación que explica por qué el vehículo rescatado en la CM-2106 quedó sentenciado por el espesor del manto blanco. Mientras tanto, en la A-2, el nivel amarillo prohíbe el paso de vehículos pesados desde Alcolea del Pinar para intentar mantener abierta la arteria principal. El peligro no solo cae del cielo; en puntos como Hontoba, los vecinos advierten que el suelo es una lámina de cristal donde "apenas se puede caminar", un hielo negro que ya ha provocado accidentes graves con hospitalizados en Loranca de Tajuña y que convierte cualquier desplazamiento en una temeridad.