La historia que emerge de la tierra: un viaje a través de los siglos en el Parque Arqueológico de Alarcos

24/10/2025 - 14:20 Redacción

El yacimiento, un ‘oppidum’ ibérico con miles de años de historia, revela un pasado marcado por la guerra, la civilización y la leyenda.

El Parque Arqueológico de Alarcos, ubicado a solo 8 km de Poblete y dentro del término municipal de Ciudad Real, es mucho más que un simple yacimiento. Es un libro abierto sobre la historia de la región, un enclave que ha presenciado el paso de civilizaciones desde la Edad del Bronce hasta el final de la Edad Media. Este complejo cultural, que también incluye el yacimiento de Calatrava la Vieja, se alza sobre el cerro que le da nombre, guardando en su interior los secretos de un pasado turbulento y fascinante.

Identificado por los historiadores como la antigua ciudad de Lacuris, un destacado oppidum oretano, Alarcos fue un importante asentamiento protohistórico con una profunda influencia íbera. Su relevancia continuó en época romana, como demuestran los restos cerámicos hallados y la existencia de una necrópolis. Sin embargo, tras la caída del Imperio, la historia del lugar se oscurece hasta el siglo XI, cuando reaparece en los relatos de la Reconquista.

La primera mención conocida de Alarcos se enmarca en la leyenda de la dote de la princesa mora Zaida, entregada por Mutamid de Sevilla a Alfonso VI. Tras ser cedida y recuperada en varias ocasiones, Alfonso VIII la reedificó y repobló en 1178, encomendando su defensa a la Orden de Calatrava.

El destino de Alarcos cambió drásticamente en 1195 con la famosa Batalla de Alarcos, una derrota crucial para las fuerzas de Alfonso VIII frente al ejército almohade de Almansur. Tras la victoria, la fortaleza fue demolida y sus habitantes llevados a las costas africanas. El lugar no sería recuperado hasta la victoria cristiana en la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Sin embargo, a partir de esta fecha, Alarcos inició un lento pero imparable declive.

Los intentos de reyes como Fernando III y Alfonso X por repoblar el lugar fracasaron, en parte por la insalubridad y la carga histórica de ser conocido como el valle de la sangre. Convencido de que la defensa de la región requería una gran población, Alfonso X otorgó una Carta Puebla en 1255 a la aldea vecina de Pozo Seco de Don Gil, dándole el nombre de Villareal, la actual Ciudad Real. A partir de entonces, la historia de Alarcos quedó ligada a la de la nueva urbe, a la que se trasladaron su parroquia y sus archivos.

A pesar de su decadencia como ciudad, Alarcos preservó un importante valor religioso con la fundación del Santuario de Nuestra Señora de Alarcos, que hoy se mantiene en pie dentro de las murallas de la antigua ciudad. Actualmente, el yacimiento conserva restos de la muralla y del castillo medieval, que testimonian la grandeza y los avatares de un lugar que fue crucial en la historia de Castilla.

 

Más de 215.000 euros para investigación

El Parque Arqueológico de Alarcos se ha consolidado como un referente en la investigación del patrimonio gracias al apoyo continuo del Gobierno de Castilla-La Mancha. En la última década, la administración regional ha destinado más de 215.000 euros para financiar campañas de excavación y estudio en este enclave histórico, una inversión que ha resultado en hallazgos de gran valor. Entre los más notables se encuentra una mejor comprensión del urbanismo ibérico y del castillo, así como el estudio de su fosa de cimentación, que se cree que fue utilizada para despojos de la crucial batalla de Alarcos. Las campañas de investigación también han permitido localizar y estudiar tres necrópolis ibéricas y los interesantes restos de la Maqbara almohade. Entre los materiales más relevantes hallados recientemente, se incluyen piezas que forman parte de la exposición ‘Atempora Ciudad Real’, como un anillo de plata con la imagen de un grifo o una crátera griega de campana que fue encontrada completa y que se utilizó como urna cineraria. Los trabajos más recientes se han centrado en la excavación de la Necrópolis III ibérica, donde se han documentado dos fases de enterramiento. Además, las excavaciones se han extendido a la necrópolis almohade, ubicada a los pies del castillo. Estos proyectos no solo enriquecen el conocimiento histórico, sino que también cumplen una importante función educativa y formativa. En la campaña actual, un grupo de alumnos de la UCLM ha tenido la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos de metodología arqueológica, lo que garantiza el relevo generacional en este campo.

· Visita libre
Itinerario señalizado y apoyado por paneles explicativos, una app de Realidad Aumentada, etc. También se incluye una visita al centro de interpretación de forma autónoma.
No es necesario reservar entrada.
· Visita guiada
Incluye la visita al yacimiento, con la experiencia de la realidad aumentada y visita a la sala de realidad virtual. 
Imprescindible realizar reserva en el gestor de reserva de entradas.
La duración de la visita guiada al yacimiento arqueológico será de 2 horas y el aforo máximo por turno será de 20 personas.
Se podrá complementar con una visita libre al centro de interpretación.
· Realidad virtual
Se puede hacer un recorrido digital con recreaciones 3D de este yacimiento a lo largo de su historia. Aforo máximo de 20 personas por turno.