La histórica plaza de Dávalos en la ciudad de Guadalajara

25/10/2026 - 12:46 Eduardo Díaz

Muy cerca de la Plaza Mayor, accediendo por la calle del doctor Román Atienza, se encuentra la plaza de Dávalos. El nombre de esta plaza fue puesto en honor a don Hernando de Aválos, de la familia Aválos, cuyo palacio presidía la coqueta plaza.

Este palacio de estilo renacentista data del siglo XVI y fue edificado por el arquitecto Lorenzo Vázquez. 

Ya en pleno siglo XX el palacio pasó a manos privadas teniendo diversidad de utilizaciones. En su patio central se instaló un almacén de frutas, en la parte exterior una carpintería, en su lateral un taller de reparación de muebles e incluso durante algunos años acogió la sede de la peña festiva del Carajillo.

Ante el deterioro del palacio de Dávalos, el Ayuntamiento de Guadalajara, en el año 1995, adquirió el edificio y lo cedió posteriormente al Ministerio de Cultura para instalar en su interior la Biblioteca Pública. Las obras de rehabilitación comenzaron en el verano del año 2000 y tras una laboriosa y acertada reforma se inauguró el 15 de junio del año 2004 con una inversión cercana a los diez millones de euros. Recientemente a la biblioteca se le ha puesto de manera oficial el nombre de Blanca Calvo en honor a la quien fue directora de la biblioteca en el Palacio del Infantado y posteriormente en el Palacio de Dávalos.

Otro de los palacios que se asentaban en esta histórica plaza era el de la familia de Miralrío. En la actualidad se encuentra totalmente abandonado, puesto en venta y únicamente se conserva en la fachada el impresionante escudo familiar.

Una de las viviendas históricas que tuvo esta plaza fue en la que residió Genaro Aleas Ureña, que fuese gobernador Civil de Guadalajara en el año 1864. Fue el padre del famoso escritor Leopoldo Alas “Clarín”, el cual pasó su juventud en la ciudad arriacense y estudió en el instituto ubicado en el antiguo convento de la Piedad. Sus experiencias en la ciudad de Guadalajara las transmitió en la novela de Superchería. Su recuerdo en la ciudad arriacense quedó plasmado en la instalación de un monolito en la plaza de Dávalos enfrente de la vivienda en la que residió en 1996. De manera sorpresiva este monolito que inscribía parte del texto de la novela Superchería y su residencia en la ciudad, desapareció de manera definitiva durante las obras de rehabilitación de la plaza en 2013.

  Uno de los comercios más emblemáticos que acogió la plaza de Dávalos fue la tienda de la Cacharrería de Nemesio Vicente en la cual se podían adquirir todo tipo de elementos para el menaje del hogar. Incluso fue el almacén fue protagonista en el rodaje de la película: Hay que deshacer la casa, dirigida por José Luis García Sánchez y rodada íntegramente en Guadalajara en 1986. Recientemente, y ante el derribo del histórico comercio, han aparecido los restos de un muro de piedra con refugio incluido, el cual está siendo estudiado por técnicos de arqueología.