La Malia, en Tamajón, sigue desvelando la vida de los primeros Homo sapiens en el interior peninsular
La novena campaña arqueológica del abrigo de Tamajón recupera nuevas herramientas, carbones, restos animales y evidencias de hogares. Recupera nuevas evidencias de quienes ocuparon este abrigo hace más de 30.000 años.
El Abrigo de La Malia continúa desvelando, capa a capa, una historia que comenzó hace decenas de miles de años. La campaña arqueológica de 2026 ha vuelto a profundizar en los niveles paleolíticos y de la Prehistoria reciente de este yacimiento de Tamajón, donde un equipo multidisciplinar de alrededor de 15 especialistas ha trabajado estos días en la recuperación de nuevas evidencias.
Según fuentes municipales, esta ha sido la novena campaña sistemática desde que comenzaron las excavaciones en 2018. Los trabajos han permitido seguir recuperando restos de animales, herramientas de piedra, carbones y evidencias de las hogueras encendidas por quienes ocuparon este refugio hace más de 30.000 años, además de materiales correspondientes a etapas más recientes de la Prehistoria.

La campaña de 2026 no ha dejado una pieza excepcional que concentre toda la atención. Y precisamente ahí reside una de las claves del trabajo arqueológico. "Aquí lo interesante no es la pieza única, sino todo el conjunto", explica Adrián Pablos, investigador postdoctoral 'Ramón y Cajal' del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid y codirector de las excavaciones.
"Son los restos aparentemente insignificantes, su posición y los posteriores análisis los que permiten reconstruir lo que ocurrió en este lugar miles de años atrás", señala Pablos.
La excavación todavía no ha alcanzado el final del yacimiento. Según fuentes municipales, La Malia mantiene un amplio recorrido científico y continuará aportando conocimiento durante los próximos años. Los investigadores siguen profundizando en sus niveles y mantienen abierta la posibilidad de alcanzar cronologías correspondientes a los neandertales, aunque por el momento no existen evidencias que permitan afirmarlo.
"Contamos con que es un yacimiento que va a dar su fruto a lo largo de varios lustros de recorrido", apunta Pablos. El equipo pretende seguir avanzando "con cuidado y con meticulosidad", documentando cada estrato y la información que contiene.
Las investigaciones se desarrollan en el marco del proyecto PYHIP-Tamajón, financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y cuentan con el respaldo del European Research Council (ERC), el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, el Ayuntamiento de Tamajón, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, junto a las instituciones científicas y universitarias a las que pertenecen los investigadores, según la información municipal.
Un refugio ocupado durante miles de años
La importancia de la campaña actual se entiende a partir de los resultados obtenidos durante las últimas excavaciones. La Malia fue localizada en 2017 y los trabajos sistemáticos comenzaron un año después. Desde entonces, el yacimiento ha aportado evidencias sobre la presencia de los primeros Homo sapiens en el interior peninsular.
Según Europa Press, uno de los principales avances se produjo en 2024, cuando Science Advances publicó el estudio 'Nobody's land? The oldest evidence of early Upper Paleolithic settlements in inland Iberia'. El trabajo situó las ocupaciones humanas más antiguas documentadas en La Malia entre hace aproximadamente 36.200 y 31.760 años.
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Estos resultados contribuyeron a revisar la imagen de un interior peninsular prácticamente desocupado durante parte del periodo posterior a la desaparición de los neandertales y anterior a las primeras evidencias conocidas de los humanos modernos. Las investigaciones han permitido avanzar también en el conocimiento de las actividades desarrolladas en el abrigo. Los restos de fauna, las herramientas de piedra, las estructuras de combustión, los sedimentos y los carbones aportan información sobre la forma de vida de quienes pasaron por La Malia.
En 2025 los resultados de una nueva investigación sobre los restos animales del yacimiento. El estudio, publicado en Quaternary Science Advances, profundizó en las estrategias de subsistencia de estos grupos y apuntó al aprovechamiento de ungulados medianos y grandes, así como a estancias breves pero recurrentes en el abrigo, probablemente relacionadas con actividades de caza.
A estos trabajos se sumó el análisis de ADN antiguo de caballos recuperados en La Malia. Los resultados permitieron identificar en el yacimiento los ejemplares más antiguos conocidos hasta entonces del denominado linaje ibérico.
Un paisaje que también cuenta la historia
Los restos recuperados permiten estudiar no solo a quienes ocuparon La Malia, sino también el territorio en el que desarrollaron su actividad. El paisaje que rodeaba el abrigo era inicialmente predominantemente arbóreo y templado y evolucionó con el tiempo hacia condiciones más abiertas, frías y secas. Por aquel territorio se desplazaban caballos, ciervos, bisontes y otros animales que formaban parte de los recursos aprovechados por los grupos humanos. Aquellas poblaciones eran nómadas y se desplazaban siguiendo los recursos disponibles.
Adrián Pablos, investigador postdoctoral 'Ramón y Cajal' del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid y codirector de las excavaciones.
La Malia fue utilizada durante estancias relativamente breves y sus ocupantes desarrollaron allí actividades como el procesamiento de los animales y el uso del fuego. Los pequeños rastros de esas acciones han quedado conservados en los sedimentos y permiten reconstruir, miles de años después, parte de su vida cotidiana. Los resultados de las investigaciones apuntan además a que el empeoramiento progresivo de las condiciones ambientales no impidió que los Homo sapiens continuaran ocupando el interior peninsular.
Investigación y divulgación
La campaña de 2026 ha tenido también una vertiente divulgativa. El Ayuntamiento de Tamajón ha compartido con los vecinos imágenes y vídeos de los trabajos acompañados de las explicaciones de Adrián Pablos.
El municipio ha acogido además actividades destinadas a acercar los resultados de la investigación a la sociedad. La programación cultural de este año incluyó una jornada de puertas abiertas en el propio yacimiento y, posteriormente, una conferencia de Pablos sobre las últimas investigaciones de La Malia.
Desde el Ayuntamiento se destaca el papel del Centro de Interpretación del Patrimonio Arqueológico de Tamajón (CIPAT) para trasladar ese conocimiento a la sociedad. Mientras tanto, las excavaciones continúan descendiendo por la secuencia arqueológica de La Malia, un yacimiento cuya historia todavía no ha terminado de escribirse.