La Subalterna de Molina de Aragón reabre al público tras casi 10 años sin actividad

05/09/2016 - 18:00 D.Pizarro

Esta casona del XVI alberga un hotel, un restaurante y una cafetería. Se ha hecho cargo de su gestión un matrimonio del municipio.

La Subalterna de Molina de Aragón, Guadalajara, tiene una nueva oportunidad para demostrar que tiene cabida en la oferta hostelera y gastronómica de la comarca. El pasado 29 de agosto reabrió sus puertas el Palacio de los Molina, más conocido como La Subalterna por albergar en su  momento una Delegación de Hacienda. Durante sus siglos de historia también ha sido usado como pósito municipal, escuelas de niños y comedor escolar.
    Esta casona del siglo XVI, es propiedad del Ayuntamiento de Molina, y un reflejo de la importancia que la localidad tuvo en los diferentes reinos castellanos. 
    Este año salió a concurso su gestión, y en julio se adjudicó al matrimonio formado por César Andrés y Sara Sanz, ambos molineses. En un tiempo récord y tras unas primeras mejoras para acondicionar este edificio histórico, abrieron al público los tres espacios principales de La Subalterna: el restaurante, la cafetería y el hotel. “El tiempo se nos echaba encima y aunque todavía quedan muchas cosas por hacer, hemos tenido que abrir”, explica César Andrés. Y es que Molina ha vivido durante los últimos días sus fiestas en honor al Cristo de las Victorias, con lo que sus calles se han llenado de vecinos y visitantes que han podido conocer de primera mano el nuevo Palacio de los Molina. 
    De momento, el establecimiento ofrece comidas y cenas, así como menús especiales los fines de semana. “Queremos trabajar con los productos de la tierra”, explica el actual adjudicatario. En cuanto a la cafetería, en estos momentos hay posibilidad de tomar desayunos y, en breve, se ofrecerán también tapas. Por último, el hotel está compuesto por 15 habitaciones, aunque sólo hay abiertas las de la primera planta. “La segunda planta no ha sido adecuada aún”. También cuentan con una sala de conferencias con capacidad para 35 personas. 
    
“Importante” desembolso
César Andrés y Sara Sanz, con experiencia en la hostelería como trabajadores, se encontraban en el paro desde hace tiempo, por lo que decidieron pujar por la gestión del Palacio de los Molina. “Hemos hecho un desembolso importante, por lo que nos da miedo no recuperar esa inversión inicial”. Actualmente cuentan con seis trabajadores en plantilla. 
    De cualquier forma, César Andrés se muestra “orgulloso” de haber abierto este edificio histórico. “Es una satisfacción enorme ponerlo otra vez en marcha. Ahora, a ver si conseguimos alguna ayuda”. 
    El último proyecto que planeó sobre la Subalterna fue una escuela de hostelería. Ésa era la idea del Ayuntamiento, el Grupo de Acción Local de la comarca y la Fundación Cofradía del Ciento, responsable de la Escuela de Hostelería de Toledo. Sin embargo, la iniciativa quedó en nada y la casona permaneció cerrada. Hasta ahora.