Las convivencias escolares comarcales reúnen esta semana a alumnado rural de Molina de Aragón–Alto Tajo en un proyecto de educación ambiental e inclusión social

08/05/2026 - 01:10 Redacción

La Comarca de Molina de Aragón–Alto Tajo celebra los días 6 y 7 de mayo, el proyecto de cooperación “Promoción Territorial: Convivencias Escolares. Puente al Instituto – Educación Ambiental”, una iniciativa dirigida al alumnado de último curso de Educación Primaria de todo el territorio que ha buscado reforzar el vínculo entre los más jóvenes y la comarca en la que viven.

El proyecto tiene como finalidad acercar a los escolares el conocimiento del territorio desde una perspectiva didáctica, participativa e inclusiva, fomentando el aprecio por el paisaje, la historia, la identidad comarcal y los valores sociales, culturales, económicos y medioambientales propios del medio rural.

Durante estas convivencias, los niños y niñas descubren de forma práctica cómo es el entorno en el que habitan, integrándose en la realidad comarcal y fortaleciendo su sentimiento de pertenencia desde edades tempranas.

Educación ambiental y convivencia para combatir el aislamiento rural

La iniciativa pone el foco en dos desafíos especialmente presentes en territorios rurales despoblados: el aislamiento social derivado de la dispersión geográfica y la baja densidad de población infantil. En muchos núcleos rurales de la comarca apenas residen entre uno y cinco escolares, circunstancia que limita las oportunidades de socialización, juego compartido y desarrollo personal fuera del ámbito escolar.

Ante esta realidad, profesionales del ámbito educativo, familias y agentes locales han impulsado estas convivencias escolares con el objetivo de generar espacios de encuentro que favorezcan la inclusión social, la convivencia y el desarrollo emocional del alumnado.

Durante dos jornadas, los escolares conviven en Molina de Aragón, localidad donde continuarán su formación en Educación Secundaria, familiarizándose con el IES Doña Blanca de Molina y con la Residencia Escolar, facilitando así la transición educativa hacia el instituto comarcal.

El programa incluye talleres educativos, dinámicas grupales, actividades integradoras, encuentros con familias y propuestas de educación ambiental, además de una jornada multiaventura en el Paraje Natural de La Cocinilla (Barranco del Toro), orientada a fomentar la confianza, el trabajo en equipo y el conocimiento del entorno natural.

Participación educativa y construcción de identidad comarcal

Participan en el proyecto los centros educativos de toda la comarca:

· IES Doña Blanca de Molina (Molina de Aragón)

· CEIP Virgen de la Hoz (Molina de Aragón) - 39 alumnos.

· CRA El Rincón de Castilla (Corduente y Tortuera) - 7 alumnos.

· CRA José Luis Sampedro (Villanueva de Alcorón) - 1 alumno.

· CRA Sexma de la Sierra (Checa, Orea, Alustante, Peralejos de las Truchas y Tordesilos) - 14 alumnos.

· CRA Río Arandilla (Cobeta) - 3 alumnos.

· CRA Sierra Ministra (Maranchón) - 3 alumnos.

· Escuela Hogar Doña Blanca de Molina.

La programación cuenta, además, con la colaboración de entidades sociales como CONVIVE fundación CEPAIM, el Ayuntamiento de Molina de Aragón y la Escuela Hogar, desarrollando acciones específicas dentro del denominado Proyecto Puentes, centrado en la integración social y educativa del alumnado.

Se han elaborado recursos formativos y unidades didácticas destinadas al conocimiento del territorio, la convivencia, la autoconfianza y la fijación de población joven en el medio rural.

El proyecto se ha desarrollado en concordancia con la Estrategia de Educación Ambiental de Castilla-La Mancha Horizonte 2030, que promueve la innovación educativa en sostenibilidad y el trabajo en red para que la ciudadanía adquiera competencias que permitan avanzar hacia un desarrollo sostenible y cohesionado del territorio.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la Asociación de Desarrollo Rural Molina de Aragón–Alto Tajo, a través del programa LEADER, contribuyendo al impulso de proyectos educativos, sociales y de cooperación que refuerzan la cohesión territorial, favorecen la igualdad de oportunidades en el medio rural y fomentan el arraigo de la población joven en la comarca.