Las fotografías que guardan un siglo de historias junto al Canal del Henares
La Comunidad de Regantes del Canal del Henares cumple cien años y ha querido aprovechar la efeméride para recuperar la memoria de quienes han vivido alrededor de esta infraestructura.
Para ello, busca fotografías familiares que permitan reconstruir escenas de trabajo, cultivos, acequias, paisajes y momentos cotidianos vinculados al canal. Son imágenes que en muchos casos llevan décadas guardadas en álbumes y cajones y que ahora pueden ayudar a contar cómo ha cambiado la Vega del Henares.
La iniciativa forma parte de los actos del centenario de la Comunidad, constituida formalmente el 28 de septiembre de 1926. La entidad ha pedido a comuneros, agricultores, vecinos y familias que conserven imágenes relacionadas con el canal, el regadío y su entorno que las compartan para formar un archivo histórico. El acto central del centenario se celebrará el 23 de septiembre en el Centro de Investigación Apícola y Agroambiental (CIAPA) de Marchamalo. El lema elegido para la conmemoración es "Un siglo transformando el agua en futuro". La Comunidad mantiene además abierto el correo comunidadderegantes@canaldelhenares.es para todas aquellas personas que quieran colaborar en la recuperación de esta memoria gráfica.

La historia del Canal del Henares está en las personas que durante generaciones trabajaron las tierras de su entorno. María y Bernardo podrían haber sido dos de ellas. Podrían representar a cualquiera de aquellas familias para las que el canal formaba parte del día a día. Bernardo esperaba el momento de regar sus tierras y sus hijas crecían cerca del cauce, jugando y dándose chapuzones. María pasaba buena parte de la jornada en los alrededores con sus faenas diarias llevando y trayendo agua para el ganado, como tantas otras mujeres de los pueblos de la Vega.
El canal llegó a convertirse durante años en un lugar de reunión y en una especie de piscina improvisada donde muchos vecinos aprendieron a nadar.
Una obra pensada mucho antes de que existiera la Comunidad
La historia del canal se remonta al siglo XVIII, cuando Pedro de Abarca, conde de Aranda, planteó aprovechar las aguas del Henares para transformar la agricultura de la Vega y aumentar la productividad de unas tierras que dependían en buena medida de las condiciones naturales. El primer proyecto se redactó en 1771.
La idea tardó muchas décadas en materializarse. En 1859 se autorizó la ejecución de las obras desde la presa del río Henares, en Humanes. El proyecto fue cambiando durante los primeros años y el primer tramo, de unos 17 kilómetros, se construyó entre 1865 y 1877. Para levantarlo se utilizó, entre otros materiales, piedra caliza procedente del entorno de la Muela de Alarilla.

La empresa encargada de las obras terminó teniendo problemas económicos y el proyecto quedó paralizado durante años. El canal continuó arrastrando dificultades hasta que, ya en el siglo XX, la creación de las Confederaciones Hidrográficas abrió una nueva etapa.
En 1926, la Confederación Hidrográfica del Tajo concedió la explotación del canal a los regantes. La Comunidad quedó constituida por Orden Ministerial de 28 de septiembre de aquel año. Un documento oficial del Ministerio para la Transición Ecológica recoge los municipios que formaban parte de aquella Comunidad: Humanes, Fontanar, Yunquera, Guadalajara, Marchamalo, Cabanillas, Alovera, Villanueva de la Torre, Azuqueca, Meco y Mohernando.
La constitución de la Comunidad no significó que el canal estuviera terminado. Los regantes asumieron junto con el Estado la reconstrucción de las obras abandonadas y la continuación de los trabajos. La infraestructura llegó finalmente hasta Meco en 1954.
El canal continúa llevando agua para el riego de una parte importante de la Vega del Henares. La Comunidad de Regantes del Canal del Henares dispone de una concesión de agua del río Henares. El caudal se deriva desde el río y entra en el canal, que tiene unos 40 kilómetros. La entidad agrupa actualmente a cerca de 1.500 comuneros y su zona regable ronda las 6.500 hectáreas, principalmente en la provincia de Guadalajara y, en menor medida, en Madrid. Entre los cultivos habituales figuran cereales, maíz, soja, espárrago y patata.
.jpg)
El territorio ha cambiado mucho. Municipios que durante décadas estuvieron estrechamente ligados a la agricultura forman ahora parte de un Corredor del Henares con una fuerte actividad industrial, logística y residencial. El canal ha quedado integrado en ese paisaje nuevo, pero continúa prestando servicio a las explotaciones agrícolas.
El presidente de la Comunidad de Regantes, Ángel Estremera Díaz, sitúa esa función transformadora en el propio origen del proyecto. "Había un empeño muy especial en modernizar y poder regar toda esta Vega del Henares", explica. "Ahora las necesidades son otras: conservar las instalaciones, mejorar la eficiencia y ajustar el uso del agua a los recursos disponibles."
Estremera lo resume en una frase: "El agua es un bien finito y debemos gestionarlo eficientemente".
(1).jpg)
La celebración del centenario servirá para hablar de todo ello, pero la recuperación de fotografías aporta otra mirada. La Comunidad quiere saber cómo fue cambiando la vida alrededor del canal y quiénes estuvieron allí.
En muchas ocasiones, esas fotografías son la única forma de poner rostro a una historia que aparece en los documentos oficiales de una manera mucho más fría. La propia Comunidad explica que todas las imágenes recibidas se incorporarán al archivo histórico del centenario y podrán utilizarse en exposiciones, publicaciones y otros actos.
