Mañanas de batalla en el mercado y tardes de leyenda en la Fiesta de Alvar Fáñez que celebra Horche este sábado
Corría la primavera de 1085 cuando las huestes castellanas del rey Alfonso VI avanzaban con paso firme hacia Toledo. La estrategia real exigía asegurar la retaguardia, rindiendo y conquistando uno a uno todos los enclaves islámicos que salieran al paso. Al frente de la vanguardia militar en la cuenca del Henares se encontraba Álvar Fáñez de Minaya, legendario caballero, teniente de Alfonso VI y primo hermano del Cid Campeador. Así lo cuentan los escritos rescatados por estudiosos como el cronista oficial de Guadalajara, Antonio Herrera Casado o el historiador Juan Luis Francos, ilustre horchano que rescató la historia de la villa y la llevó al ‘escenario’.
Dicen que las tropas llegaron a Horche y, tras una incursión cuyo nivel de resistencia exacta se difumina entre la historia y el mito, lograron liberar la villa del dominio musulmán. Aquella célebre jornada culminó la noche del 23 de junio de 1085. Lejos de ser un tiempo muerto, el conquistador y sus hombres aprovecharon las horas para reorganizar el territorio y repartir las tierras altas de Horche entre los caballeros y primeros pobladores cristianos.
Este reparto fundacional dejó una huella imborrable en la toponimia local, bautizando pagos que aún hoy siguen vivos en la memoria de los horchanos, como Valdoro, Valdoncela, la Nava de Sancho Soto o la Nava de Martín Rey.

Tras asegurar el asentamiento, Álvar Fáñez y su ejército acamparon y descansaron en el paraje que desde entonces se conoce como la nava de Álvar Fáñez. Al despuntar el alba del 24 de junio, día de San Juan, las tropas partieron desde Horche con un nuevo objetivo: la vecina y codiciada plaza de Guadalajara. Esa misma noche, el caballero castellano entraba victorioso en la ciudad del Henares, consolidando una de las campañas militares más brillantes de la Alcarria. Esta gesta en Horche ha trascendido los siglos, convirtiéndose en el pilar fundamental de la identidad y el orgullo de todos los horchanos que, gracias a la Asociación Cultural Juan de Talamanco, que recogió la mano tendida de Juan Luis Francos para hacer de la historia una representación y compartir la gesta del popular caballero con todo el mundo. “Juan Luis Francos nos animó a conmemorar el paso de Álvar Fáñez por Horche y empezamos haciendo una pequeña representación en la noche de San Juan y cuando él falleció pensamos que había que realzar la gesta en memoria de ambos”, subraya Elena Prieto, desde la Asociación Juan Talamanco. Los Amigos del Caballo de Horche y la Ronda de Horche, con el tema El Moro de Horche, empezaron a dar forma al espectáculo, que poco a poco fue tomando más envergadura hasta el punto de adaptar el documento de Juan Luis Francos y otros historiadores para teatralizarlo gracias a Paulino Aparicio, el párroco don Luis y la ahora directora de la obra, Virginia García. “Fue un gran trabajo y estamos orgullosos de poder representarlo. No somos profesionales pero hemos logrado transmitir la historia de aquellos días, con algunos pasajes de ficción, desde 2012 hasta hoy con gran entusiasmo”, reconoce.
La gesta del caballero Álvar Fáñez se representa en cuatro escenarios diferentes del pueblo, que guarda un gran patrimonio arquitectónico, y en los de alrededor de la iglesia, en la fuente nueva, el lavadero y la calle Herencio transcurren las aventuras y desventuras de moros y cristianos.
“Aunque la jornada ha cambiado mucho desde que comenzamos, seguimos manteniendo el trago de limonada y los dulces de Horche para convidar a los visitantes”, apunta Elena Prieto, que también recuerda la rifa de artículos culturales tras la representación.
Hay más de veinte personas implicadas en la representación, eje de lo que hoy es el Día de Álvar Fáñez Minaya. “En la conjunción de la representación de la Asociación de Juan Talamanco y el mercado medieval, dos citas que ponían en valor la historia y la identidad de nuestro pueblo y que hoy son una”, explica el alcalde, Manuel Salvador.
Para el Ayuntamiento, esta jornada es una de las citas culturales “de mayor relevancia” que se celebran al año en la villa alcarreña. “Ponemos en valor nuestra historia, nuestro patrimonio y se fortalece la convivencia entre vecinos y asociaciones además de que sirve para atraer a muchos visitantes”. Alrededor de la gesta de Álvar Fáñez se han programado talleres, exhibiciones, desfiles y mucha animación callejera, “para ofertar al visitante y también al vecino una inmersión total en el medievo”.
Manuel Salvador quiere agradecer a la Asociación Juan Talamanco su “implicación”, así como a los vecinos que participan en la organización y desarrollo de la jornada, “su trabajo y entrega”. “Esta jornada es una manera de contar nuestra historia y, gracias a ellos, también podemos revivirla”, relata, al tiempo que hace una invitación “generalizada” para que todo el mundo acuda a Horche el 13 de junio .



