Ni ventilador ni el lado frío de la almohada: los 8 trucos de las expertas para sobrevivir a las noches tropicales este verano
Dormir bien durante una ola de calor puede convertirse en todo un reto. Sin embargo, para las mujeres que atraviesan la perimenopausia o la menopausia, las noches tropicales suelen ser algo más que una simple incomodidad. Los sofocos y las sudoraciones nocturnas pueden intensificarse con las altas temperaturas y hacer todavía más difícil conseguir un descanso reparador.
Según un reciente estudio de DOMMA, el 54% de las mujeres +45 experimenta sofocos y el 64% convive con problemas de sueño durante esta etapa. "Cuando hablamos de sofocos o de insomnio solemos centrarnos únicamente en el síntoma, pero la realidad es que detrás suele existir un desequilibrio que afecta también a la energía, al estado de ánimo y a la capacidad de recuperación del organismo", explica Cristina Martínez, cofundadora y co-CEO de DOMMA.
Para sobrellevar mejor las noches más calurosas del verano, las expertas recomiendan algunos hábitos sencillos que pueden marcar la diferencia.
Ocho consejos para dormir mejor cuando el termómetro no da tregua
Mantén el dormitorio fresco: Ventila la habitación al caer el sol y utiliza ventilador o aire acondicionado cuando sea posible.
Date una ducha templada antes de acostarte: Ayuda a reducir la sensación de calor y favorece la relajación.
Elige tejidos transpirables: El algodón, el lino o el bambú facilitan la evacuación del calor y la humedad.
Evita las cenas copiosas: Las digestiones pesadas pueden dificultar el descanso y aumentar la sensación de calor corporal.
Modera el alcohol: Aunque inicialmente produce somnolencia, suele empeorar la calidad del sueño.
Apaga las pantallas con antelación: La luz azul puede interferir en la producción de melatonina, la hormona que prepara al organismo para dormir.
Evita el ejercicio intenso justo antes de dormir: Puede elevar la temperatura corporal y dificultar el descanso.
Cuida también el estrés: Una rutina relajante antes de acostarse puede ayudar a conciliar mejor el sueño.
Más allá del calor
Los especialistas recuerdan que los sofocos nocturnos rara vez llegan solos. Fatiga, irritabilidad y sensación de agotamiento suelen formar parte del mismo cuadro, especialmente cuando el descanso se ve alterado durante semanas. Según el estudio de DOMMA, uno de los perfiles más habituales reúne precisamente sofocos, insomnio y cansancio persistente.
Por ello, Martínez insiste en la importancia de adoptar una visión más global. "Muchas mujeres centran todos sus esfuerzos en combatir los sofocos o dormir mejor, pero cada vez entendemos más que el bienestar durante la perimenopausia y la menopausia depende de factores que están conectados entre sí. El descanso, el equilibrio hormonal, la energía y la gestión del estrés forman parte de una misma ecuación", asegura.
La cofundadora y co-CEO de DOMMA explica que esa es precisamente la filosofía que hay detrás de Equilibrio, una formulación que combina ingredientes como el shatavari, utilizado tradicionalmente para apoyar el equilibrio hormonal femenino; la rhodiola, relacionada con la resistencia frente a la fatiga; y la ashwagandha, conocida por su papel en la relajación y el bienestar.
"No se trata de combatir un único síntoma, sino de ayudar al organismo a recuperar el equilibrio de forma integral” resume la experta. Y concluye: “Cuando una mujer descansa mejor, tiene más energía y se siente más estable emocionalmente, también suele afrontar de una forma muy distinta los desafíos propios de esta etapa".