Proyecto Salvación: Más corazón que ciencia
Me gustan las películas que me sobrapasan, que me hacen pensar en cosas que mi mente no puede imaginar. Es un sentimiento poco común, pero que asocio mucho a la ciencia ficción. Eso no quiere decir que necesite sesudos tratados sobre el espacio para venirme arriba en una sala de cine, para nada. Más bien quiero una excusa que me haga romper con la realidad, que me enfrente a una circunstancia extraordinaria, pero pausible, y que luego me cuente una historia con la que pueda empatizar. No es fácil encontrar una película que reúna tantos elementos, pero de vez en cuando ocurre.
Proyecto Salvación ha entrado a formar parte en mi imaginario particular de una reducidísima lista de largometrajes entre los que se encuentran Parque Jurásico, Encuentros en la tercera fase o Interstellar. Es un caramelito comercial y que puede var casi toda la familia junta, a partir de los 11 años o así, pero con un envoltorio de los que te hacen sentirte pequeñito. El sol se muere por culpa de unos bichos y hay que investigar cómo salvarlo.
Siguiendo el esquema del libro en el que se basa, los directores Lord y Miller nos cuentan la historia con flashbacks. Una solución inteligente. Ya hemos visto muchas veces esta historia, así que mejor empezar en la nave y luego ir contando de forma más ágil todo lo que ocurrió antes. Además, esta opción y la amnesia del protagonista abre la puerta a que el pasado pueda darnos una sorpresa en algún momento.
Nosotros seguimos a un científico interpretado por Ryan Gosling, perfecto para el papel con esa mezcla de carisma, vulnerabilidad y sentido del humor. Todos sus compañeros de tripulación han muerto y el destino de la humanidad depende de que sea capaz de encontrar una cura para nuestro sol en otro sistema solar. La situación le supera, pero el destino le destina una gran sorpresa que lo cambiará literalmente todo para él.
Aunque la película pueda parecer en un primer vistazo una historia de ciencia ficción pura y dura, realmente es una comedia muy accesible para todos los públicos. Ese es el campo en el que sus directores han desarrollado su carrera y en el que han logrado su mayor éxito, La Lego Película. Y por fortuna no renuncian a eso. Lord y Miller demuestran una trementa preocupación por hacer accesible el material, por ser didácticos y sobre todo por dotar de mucha conexión y corazón a sus dos protagonistas.Y lo consiguen. A pesar de sus 156 minutos, Proyecto Salvación se ve con alegría y tan solo una leve caída de ritmo al principio de su segundo acto. El resto es una historia que se sustenta sobre las emociones y el humor. Un blockbuster de manual.
PROYECTO SALVACIÓN
Director: Phil Lord, Christopher Miller
País: USA (2026)