Nosotros y nosotras creemos que debe también oír nuestra opinión, la de una parte importante de quienes formamos la Asamblea local del PSOE de Azuqueca, su agrupación
A Palazuelos no le queda otro remedio que hacer un festival medieval, porque el Medievo nunca ha dejado allí de estar presente con sus formidables murallas y su iglesia románica.
Yo también me declaro amante de los bares, en alguno me enamoré, muchos otros fueron domicilio habitual de mi juventud, allí me he reído y he encontrado amigos.
La estructura de la Nación es la que es, sin que eso suponga minimizar otras estructuras autonómicas.
Y es que la depuración de responsabilidades es una de las máximas a seguir en este caso.
Los partidos políticos han contribuido a hacer invisible la vinculación de estos grandes principios originales y antiguos con la ciudadanía de hoy.
Simplemente cada uno aporta un plato de comida de lo que le parezca o un alimento que tenga a mano.
¡Mira tú que poder elegir libremente como espectador la asistencia al coso taurino cuando lo fácil es prohibirlo por decreto anulando la celebración de corridas…!
Sr. Ayuso, no eche la culpa a los demás. Trabaje y gestione. Pero sobre todo no mienta.
Debemos defender nuestra cultura, creencias, valores y modos de vida, evolucionando, por supuesto, con los tiempos.
Las administraciones madrileñas llevan a cabo lo que el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, no quiso hacer.
La pequeña ciudad, igual que nuestros pueblos, se adormece durante el resto del año, aunque haya un cierto turismo los fines de semana.
El hábito es el digno vestido con el que uno se identifica, generalmente para desempeñar una profesión. El disfraz es lo contrario.
Os felicito y os animo a que no ceséis en vuestro ánimo para seguir adelante con todo lo que hacéis.
Como ciudadanos debemos estar unidos para que no quede ninguna rendija en nuestra sociedad por la que colarse las argumentaciones de estos fanáticos encontrando así alguna justificación a su sinrazón.
La asistencia de gente demuestra que sigue tirando y mucho tanto la misa y posterior procesión del patrón como la celebración de encierros y sueltas de reses.
En la entrevista que le hice en 1985, que recogí en el libro Alcarreños de la Transición ya le califiqué de “Profeta en su tierra”.
La España vacía que, aunque nadie se acuerde de él, fue novelada por Andrés Berlanga hace 33 años.
En estos días en que los templos y las calles se llenarán de nuevo. Hay que reconocer la sabia capacidad del catolicismo para adaptarse al politeísmo popular.