Sigüenza se ofrece como casa común de Guadalajara
Hay gestos que, sin necesidad de grandes declaraciones, definen una voluntad política. El de este viernes en Sigüenza fue uno de ellos. Al convertir el Parador de Turismo en escenario del acto institucional del Día de la Provincia 2026, la ciudad no solo acogió una ceremonia de reconocimientos. Reivindicó, con claridad, su papel como punto de encuentro de toda la provincia.
La alcaldesa, María Jesús Merino, lo formuló sin rodeos desde el primer momento: “Queríamos que Sigüenza fuera durante estos días la casa de todos los guadalajareños. Y hoy tenemos la casa llena”. No era una frase de cortesía. Era la síntesis de una estrategia que lleva años construyéndose: situar a Sigüenza como capital emocional y operativa del norte de la provincia.
Esa voluntad se hizo especialmente visible en los reconocimientos. Tres de las distinciones recayeron en entidades profundamente seguntinas. La Cofradía de la Santa Vera Cruz y del Santo Sepulcro recibió la Medalla de Oro de la Provincia. La Rondalla Seguntina, que cumple 75 años, fue distinguida por mantener viva la música popular. Y el Club Deportivo Sigüenza obtuvo la placa al mérito deportivo tras regresar a Primera Preferente. Merino quiso vincular este último reconocimiento a la memoria de Javier Escribano Barahona.
El nombramiento de Félix Abánades como Hijo Predilecto permitió a la alcaldesa subrayar otra idea central: que desde un pueblo pequeño de Guadalajara se puede construir una trayectoria de alcance sin renunciar al vínculo con el territorio.
El agradecimiento a la Diputación y a su presidente, José Luis Vega, no fue un formalismo. Merino lo situó en dos planos: el respaldo a proyectos estratégicos como la candidatura del Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza a Patrimonio Mundial o la recuperación de las Salinas de Imón, y la colaboración cotidiana en calles, redes de agua, carreteras y servicios. “Hacer provincia significa invertir en los pueblos, mantener sus servicios, escuchar a sus alcaldes y alcaldesas y ayudarles a generar oportunidades”, afirmó.
La jornada había comenzado con el II Foro de Desarrollo Rural. El fin de semana completo de actividades —con el concierto de Celtas Cortos como momento más visible— refuerza la misma idea. Sigüenza no se limita a acoger. Se ofrece como espacio compartido.
“Compartimos provincia y compartimos futuro. Y ese futuro se construye pueblo a pueblo y, sobre todo, persona a persona”, concluyó Merino.