Sigüenza se recogió en silencio bajo la noche del Viernes Santo
La ciudad del Doncel vivió una de las jornadas más intensas y emotivas de su Semana Santa con la celebración del Santo Entierro, uno de los momentos culminantes de la tradición seguntina, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
La tarde y la noche del Viernes Santo transcurrieron entre devoción y solemnidad. Tras el Sermón de Pasión de la mañana en la Catedral y el emotivo Vía Crucis por el Paseo de las Cruces, las parroquias de San Pedro, Santa María y San Vicente sacaron sus pasos en procesión, uniéndose en la Plaza de Hilario Yaben para recorrer juntos las calles del casco histórico hasta la Ermita de la Vera Cruz.
Por la tarde, las Acciones Litúrgicas de la Pasión del Señor se celebraron en las distintas parroquias (17:30 h en San Vicente, 18:00 h en Santa María y 18:30 h en la Catedral, presidida por el obispo diocesano, monseñor Julián Ruiz Martorell. A las 20:30 h, la Catedral acogió el Santo Rosario y el Sermón de la Soledad, preparando los ánimos para el acto central de la noche.

La Ceremonia del Descendimiento
Poco después, en el interior de la majestuosa Catedral, se revivió uno de los ritos más antiguos y conmovedores de la Semana Santa seguntina: la Ceremonia del Descendimiento. En un ambiente de profundo recogimiento y con la belleza barroca de las imágenes como protagonista, los armaos eméritos (hermanos de carga veteranos vestidos con hábito negro y faja roja) procedieron con delicadeza y solemnidad a desclavar la imagen del Cristo crucificado.
El cuerpo de Jesús fue descendido lentamente, presentado ante su Madre, la Virgen de la Soledad, y colocado con devoción en la urna del Santo Sepulcro. Este acto, recuperado hace años tras siglos de ausencia, llenó el templo de un silencio cargado de emoción y recogimiento, con la luz tenue de los cirios iluminando las naves góticas.
La Procesión del Santo Entierro
Finalizada la ceremonia, dio comienzo la Procesión del Santo Entierro, también conocida como Procesión del Silencio. El cortejo, presidido por el Santo Sepulcro y acompañado por la Virgen de la Soledad, salió de la Catedral y recorrió las calles Cardenal Mendoza y José de Villaviciosa en dirección a la Ermita de San Lázaro (ubicada en el recinto de la Residencia de Ancianos Padre Saturnino López Novoa).
La procesión transcurrió en un silencio casi absoluto, roto únicamente por el sonido de los pasos y el crepitar de las velas. La noche fría y clara de abril envolvió las calles medievales de Sigüenza, creando un ambiente de gran intensidad espiritual. Vecinos, cofrades y visitantes formaron un respetuoso pasillo humano a lo largo del itinerario.
Entre las personalidades que asistieron a la Ceremonia del Descendimiento y a la posterior Procesión del Santo Entierro se encontraban Eusebio Robles, viceconsejero de Administración Local y Coordinación Administrativa; Carmen Gil, delegada de Bienestar Social en Guadalajara; y la alcaldesa María Jesús Merino.
Su presencia subrayó el respaldo institucional a esta tradición tan arraigada en la provincia.
Al llegar a la Ermita de San Lázaro, se produjo el emotivo momento final: el llamamiento a la puerta (“¿Quién va?”), la respuesta ritual y la entrada del Sepulcro y la Virgen en el templo, cerrando así una de las noches más intensas del calendario litúrgico seguntino.
La Semana Santa de Sigüenza continúa hoy sábado 4 de abril con la Vigilia Pascual en las parroquias y la Catedral, y culminará mañana domingo de Pascua con la Misa Solemne, la Procesión del Encuentro y la tradicional quema del Judas.









