Una oportunidad para construir futuro: la historia de LDP Ventanas y Puertas

02/08/2026 - 18:33 Alberto Moreno Pérez

Lavinia y Dani convirtieron una idea en un negocio que da servicio desde Pastrana a toda la provincia, gracias a la ayuda de ADASUR.

Cuando Dani regresó a casa después de asistir a una charla sobre emprendimiento organizada por ADASUR, no dejaba de darle vueltas a una idea. Llevaba años trabajando como albañil e instalando ventanas y puertas en las viviendas que reformaba, un oficio que conocía a la perfección. Lo que entonces parecía una simple conversación acabaría marcando un antes y un después en la vida de toda la familia.

“Llegó a casa y me dijo: ‘¿Y si montamos algo relacionado con esto?’. Al principio no sabía muy bien qué pensar, pero decidimos intentarlo”, recuerda Lavinia Purja, responsable de LDP Ventanas y Puertas, una empresa que abrió hace apenas unos meses en Pastrana y que ya empieza a hacerse un nombre en la comarca.

Detrás del negocio hay también una historia de arraigo y de apuesta por el medio rural. Lavinia lleva once años viviendo en Pastrana. En su país de origen estudió Enfermería, pero al llegar a España se encontró con las dificultades para ejercer su profesión. Con una hija pequeña y la necesidad de desplazarse cada día a Guadalajara u otras localidades para trabajar, emprender terminó convirtiéndose en la alternativa más lógica. “Con la niña era complicado tener que salir todos los días fuera. Esta oportunidad nos permitía trabajar aquí y seguir viviendo en Pastrana”, explica.

El proyecto empezó a tomar forma con el respaldo de ADASUR (Asociación para el Desarrollo Local de la Alcarria Sur de Guadalajara). El Grupo de Desarrollo Rural les acompañó desde el primer momento, orientándoles en los trámites administrativos, facilitándoles el acceso a otros programas de apoyo al emprendimiento y ayudándoles a convertir una idea en una empresa.

“El apoyo de ADASUR ha sido fundamental. Nos acompañaron desde el principio, nos ayudaron con todo el papeleo y nos pusieron en contacto con las personas que necesitábamos para arrancar”, asegura.

LDP Ventanas y Puertas está especializada en el suministro e instalación de ventanas, puertas y cerramientos. Su catálogo incluye perfilería, cristales, persianas y mosquiteras, además de trabajar con un fabricante que hasta ahora no tenía distribución en la provincia de Guadalajara, lo que les permite ofrecer productos diferentes a los habituales en la zona.

Desde el principio tuvieron claro que querían responder a una necesidad existente en la comarca. Para ello eligieron un local de alquiler en la calle Mayor de Pastrana, donde han habilitado una exposición para atender a los clientes y un pequeño almacén desde el que gestionan los pedidos.

La iniciativa representa además un ejemplo de emprendimiento ligado al desarrollo rural. No solo ha supuesto la creación de un nuevo negocio en una comarca afectada por la despoblación, sino que ha generado autoempleo y ha favorecido la colaboración con profesionales de la construcción de distintos municipios del entorno.

Mientras tanto, Lavinia ha tenido que aprender desde cero todo lo relacionado con un sector que hasta hace poco desconocía. Hoy prepara presupuestos, maneja programas de gestión y asesora a los clientes sobre materiales y soluciones. “No sabía nada de perfilería, cristales o montaje. Ha sido descubrir un mundo completamente nuevo. Poco a poco he aprendido a preparar presupuestos, utilizar los programas y conocer todos los productos que ofrecemos”, explica.

La filosofía de la empresa gira en torno a tres pilares: calidad, experiencia y confianza. Son los valores que, según Lavinia, quieren transmitir en cada trabajo y con los que buscan diferenciarse ofreciendo un trato cercano y personalizado.

Tampoco esperaban que la respuesta del mercado fuera tan rápida. Quienes les asesoraban les habían advertido de que los primeros meses serían complicados, pero la realidad fue muy distinta. “Me decían que seguramente vendería una ventana el primer mes. Al final llegaron tres o cuatro pedidos importantes casi desde el principio. Fue una sorpresa enorme”, recuerda entre risas.

Ese rápido despegue tiene mucho que ver con la trayectoria de su marido, Dani. Después de años trabajando en obras de la zona, muchos vecinos ya conocían su forma de trabajar y confiaban en él. “La gente sabía cómo trabajaba mi marido y muchos clientes han venido precisamente por esa confianza. Cuando haces bien las cosas, al final se nota”, afirma.

 Apenas unos meses después de abrir sus puertas, el principal desafío ya no es captar clientes, sino encontrar personal para responder al volumen de trabajo. En la actualidad, las instalaciones corren a cargo de Dani y de su padre, una carga que empieza a resultar difícil de asumir.

“Si conseguimos incorporar a alguien para ayudarles con los montajes podremos seguir creciendo. Trabajo hay; lo complicado es encontrar personal”, señala.

Con solo unos meses de trayectoria, LDP Ventanas y Puertas afronta el futuro con optimismo. La empresa ya trabaja en distintos puntos de la provincia de Guadalajara y aspira a consolidar su crecimiento sin perder la cercanía propia de un negocio familiar. Un proyecto nacido en Pastrana que demuestra que, cuando una idea encuentra apoyo y compromiso, emprender también puede convertirse en una forma de crear oportunidades y contribuir a mantener vivo el medio rural.