Pastrana homenajea a Ángel Fraile en una noche de lleno en la Plaza de Toros
La II Novillada Nocturna Sin Picadores recordó al ganadero pastranero con el descubrimiento de una placa, mientras Jaime Torija se alzó con el triunfo tras cortar dos orejas.
La Plaza de Toros de Pastrana registró un lleno este sábado durante la II Novillada Nocturna Sin Picadores, una cita que tuvo como protagonista al recuerdo de Ángel Fraile Oliva, ganadero y vecino estrechamente vinculado a la localidad. El homenaje incluyó el descubrimiento de una placa permanente en la presidencia del coso.
El acto se celebró antes del festejo, organizado por el Ayuntamiento de Pastrana dentro de la programación de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción. El alcalde, Carlos Largo, y Ladis Fraile, hija de Ángel y representante de la familia, descubrieron la placa.
El concejal de Festejos, Sergio Fuente, recordó durante el homenaje la trayectoria de Fraile como ganadero y su implicación con la vida de Pastrana, así como su colaboración con la Banda de Música y con distintas tradiciones y celebraciones de la localidad.
Carlos Largo destacó la respuesta del municipio al reconocimiento y subrayó la vinculación de Ángel Fraile con Pastrana durante toda su vida. También valoró que el homenaje coincidiera con una novillada que permitió dar protagonismo a jóvenes representantes de la cantera taurina.
Al acto asistieron también Román García, diputado regional; Pedro Sánchez, alcalde de Yebra; Francisco Javier Pérez del Saz, alcalde de Illana, y Rafael Alonso Teruel, concejal de esta localidad.

Jaime Torija, triunfador
La novillada reunió a cuatro jóvenes procedentes de distintas escuelas taurinas, que se enfrentaron a erales de la ganadería Trinidad. El triunfo correspondió a Jaime Torija, de la Escuela Taurina de Guadalajara, que cortó dos orejas y se convirtió en el máximo triunfador del festejo.
Manuel Díaz, de la Escuela Taurina La Algaba, obtuvo una vuelta al ruedo, mientras que Benito Ruiz, de la Escuela Taurina Yiyo, y Marco Peláez, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo, fueron silenciados tras sus respectivas actuaciones.
Los cuatro erales de Trinidad ofrecieron, según la crónica facilitada por el Ayuntamiento, un buen comportamiento general. El festejo terminó con Jaime Torija como triunfador en el ruedo y con el homenaje a Ángel Fraile como eje de una noche que combinó tauromaquia, tradición y memoria.
