Víctor Hernández gana el pulso a las figuras: tres orejas y primera puerta grande en Guadalajara
Manzanares y Talavante se fueron de vacío con un desigual encierro de Núñez del Cuvillo
Con tres cuartos de plaza comenzó la primera de feria para Manzanares, Talavante y Víctor Hernández.
Parado y sin fijeza el primero de Cuvillo, castaño de capa y de buena presentación y armonía. Manzanares le recibió con dos verónicas y una media. Ya con la muleta, el alicantino lo intentó por ambos pitones sin opciones ninguna. Áspero, incierto y rajado el de Cuvillo. Estocada casi entera. Silencio.
Más terciado y despegado del suelo el segundo que le tocó en suerte a Alejandro Talavante, que dejó un buen ramillete de verónicas en el recibo. Desde ese momento el de Cuvillo acusó la falta de fuerza que más tarde se evidenció en la muleta. Lo llevó muy cuidado y a media altura el extremeño, que supo sacar los mejores momentos de la faena por el pitón derecho. Media estocada. Silencio.
El tercero, de mejor condición de salida que sus hermanos, fue recibido de rodillas por Víctor Hernández para más tarde dejar un gran recibo por verónicas con el capote. Hernández dejó un soberbio y ajustado quite por gaoneras en los mismos medios de la plaza de toros. Tras un gran tercio de banderillas Yelco Álvarez y Diego Valladar se desmonteraron. Comenzó la faena de rodillas en los medios para más tarde cuajar un buen toro de Cuvillo con muletazos muy hondos. Finalizó la faena por manoletinas. Estocada. Oreja.
Manzanares dejó buenos pasajes en el cuarto. Los mejores momentos fueron por el pitón derecho. El toro no terminó de romper y la faena no cogió intensidad en los tendidos. Lo pasaportó con una estocada certera. Leve petición de oreja que quedó en una ovación.
Se gustó Talavante con el capote en el recibo al quinto. Dejo cinco verónicas de auténtico cartel de toros. Plenitud de Talavante con la muleta dejando una faena muy bien estructurada. Por el pitón derecho dejó los muletazos más largos a un toro de Cuvillo falto de recorrido y mejores ideas. Ya con la espada se atascó el extremeño. Silencio.
Más hondo y cuajado el que cerró plaza. Largas verónicas de Víctor Hernández en el recibo capotero. Recitó un nuevo quite Hernández por gaoneras para rematar con una media. Brindó la faena a Enrique López, exconsejero de la Comunidad de Madrid. A pesar de las justas fuerzas del de Cuvillo, Hernández brilló al natural. Estuvo muy de verdad y firme. Cada muletazo desató los oles del tendido para, poco a poco, ir cogiendo intensidad y altura. El momento álgido llegó con la mano derecha toreando muy despacio. Estocada en todo lo alto. Dos orejas.