La comunidad venezolana en Castilla-La Mancha vive con preocupación el terremoto en su país de origen

25/06/2026 - 19:59 Europa Press

La comunidad venezolana residente en Castilla-La Mancha sigue con inquietud las consecuencias del reciente terremoto en Venezuela, una situación que ha incrementado la incertidumbre de numerosas familias que intentan conocer el estado de sus seres queridos al otro lado del Atlántico.

Así lo ha señalado el responsable de Accem en Castilla-La Mancha, Braulio Carlés, en declaraciones a Europa Press, donde ha explicado que la principal preocupación del colectivo reside en la dificultad para establecer contacto con familiares y amigos en las zonas afectadas por el seísmo.

“Hay mucha incertidumbre y preocupación”, ha apuntado Carlés, subrayando la angustia que genera la distancia cuando se produce una catástrofe de estas características.

El responsable de Accem ha recordado que la población venezolana es uno de los colectivos latinoamericanos más numerosos en Castilla-La Mancha y que, en términos generales, se encuentra plenamente integrada en la sociedad española.

Según ha explicado, muchos venezolanos abandonaron su país no únicamente por motivos económicos, sino también por la situación política y social que atraviesa Venezuela desde hace años. “Son personas que tenían una vida normalizada, con negocios, recursos y proyectos de futuro, pero que se vieron obligadas a marcharse”, ha señalado.

Carlés ha destacado además la fuerte red de apoyo mutuo existente dentro de la propia comunidad venezolana, que permite afrontar con mayor resiliencia situaciones de crisis como la actual a través de la solidaridad entre compatriotas y la creación de redes informales de ayuda.

Desde Accem, la atención se centra principalmente en el acompañamiento, la escucha activa y el apoyo emocional a las personas afectadas. En muchos casos, la organización no puede resolver las dificultades derivadas de la distancia, pero sí ofrecer orientación y contención a quienes reciben noticias preocupantes o pasan días sin poder comunicarse con sus familiares.

La situación se agrava por el contexto general del país, donde persisten problemas estructurales en servicios básicos e infraestructuras, lo que dificulta disponer de información fiable sobre el alcance real de los daños y aumenta la preocupación entre la población migrante.

Carlés ha recordado también que Venezuela continúa siendo uno de los países con mayor número de solicitudes de protección internacional en España, reflejo de las dificultades que empujan a miles de personas a abandonar su país en busca de un proyecto de vida estable.

A pesar de ello, ha subrayado el alto grado de integración de la comunidad venezolana en Castilla-La Mancha, que afronta ahora con preocupación la emergencia provocada por el terremoto mientras espera noticias de familiares y amigos en su país de origen.