Agente Secreto: Hemo sio engañados

06/03/2026 - 13:10 J, Pastrana

Agente Secreto tiene todo lo que básicamente odio del cine actual. La película es larguísima, 160 minutazos. Es pedante. Y encima intenta sorprender al espectador, pero a lo mal, porque si piensan que esto va de espías... pues no.  

Y ese es otro problema más de la película, que uno tiene que imaginarse de qué va porque lo que ocurre no casa con el título; la historia se bifurca y diluye y todo es feísimo. Porque sí, uno parece más listo si aplica el feísmo como norma estética. En este caso, para poner a tono al espectador, crear atmósfera. Pongamos un gato mutante con dos caras... Metáforas, compañero, metáforas.

Servidor, que ya está viejo para depende de qué cosas, veía el cartel y pensaba que iba a ver una pelí sobre un agente secreto que cambia de identidad y tal durante la dictadura en Brasil. Y un mojón pa´mi. Básicamente es la historia de un profesor de univerdad muy listo y guapo al que quieren todas -eso por lo menos sí que lo comparte con un agente secreto del cine clásico-, pero que básicamente por bocazas tiene una diana puesta en su espalda... Y ya está. A su hijo le da miedo/fascina la película de Tiburón, hay una pareja de asesinos curiosa, un sketch con una pierna peluda asesina y otras cosas para cubrir esos 160 minutos que, ya le advierto querido lector, nadie nunca le podrá devolver. 

Los Oscar y la crítica especializada, recuerden que yo soy un inofensivo Cinéfago, diran que es buenisma y que esconde mensajes y lecturas sobre la dictadura brasileña. Yo, que ya sé que todas, absolutamente todas las dictaduras son malas, pues me la podía haber ahorrado y me alegré mucho de que mi mujer no la viera conmigo, porque a ver luego quién la aguantaba... si al menos hubiera sido de agentes secretos de verdad. 

PD: Esta semana también estrenan Cleaner. Un grupo de activista secuestran a 300 personas en una gala a lo Nakatomi Plaza de la Jungla de Cristal. La única que puede salvar de la muerte a los rehenes es una ex soldado que trabaja de limpia ventanas y que curiosamente está colgada en el exterior del edificio en el que, más curiosamente, también esta recluido su hermano. Dirige Martin Campbell, el de Casino Royale de Bond, y dura 97 minutos. Me juego lo que quieran a que da exactamente lo que promete y no me duermo, por vacía y superflua que sea.