Cine, identidad y memoria en una jornada luminosa


El Festival de Málaga alcanzó el 8 de marzo su tercer día con una temperatura más amable y un ambiente que empezaba a sentirse plenamente festivalero. Tras dos jornadas intensas, el certamen entró en una fase en la que el cine empieza a desplegar toda su variedad: producciones modestas, cine social, historias de identidad y también propuestas televisivas que dialogan con la historia reciente. Cuatro proyecciones y otras tantas ruedas de prensa han marcado una jornada rica y diversa.

 

 

Un homenaje al cine desde La Habana

La mañana comenzó con Neurótica anónima, una curiosa producción cubana dirigida por Jorge Perugorría y protagonizada por Mirta Ibarra, que además firma el guión.

La película podría definirse como cine de guerrilla: presupuesto muy reducido, imaginación desbordante y un amor evidente por el cine. La historia sigue a Iluminada, una acomodadora de un viejo cine de barrio en La Habana que ve peligrar su mundo cuando se anuncia el cierre de la sala.

A partir de ese punto, la película se convierte en un juego de cine dentro del cine. La protagonista interpreta su propia vida a través de referencias a clásicos de la historia del séptimo arte: La dolce vitaRepulsiónTiempos modernos o La pasión de Juana de Arco, entre otras.

El resultado es una película divertida y muy cinematográfica, un homenaje tanto al cine clásico como al propio acto de ir al cine. Incluso hay momentos que recuerdan abiertamente a Thelma & Louise, con descapotable incluido, algo que en la actual La Habana casi parece una hazaña logística.

En la rueda de prensa, Mirta Ibarra se confirmó como el verdadero corazón del proyecto, mientras Jorge Perugorría apareció con barba y abundante melena, caracterizado por el personaje que interpreta en un rodaje en curso. La conversación derivó inevitablemente hacia la difícil situación que vive Cuba, marcada por la escasez de combustible y las dificultades económicas.

 

 

Identidad y libertad en una reinterpretación contemporánea

La segunda proyección del día fue Mi querida señorita, dirigida por Fernando González Molina y producida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, los conocidos “Javis”.

La película toma como punto de partida conceptual el clásico de Jaime de ArmiñánMi querida señorita (1972), protagonizado por José Luis López Vázquez y Julieta Serrano, pero lo reinterpreta desde una perspectiva contemporánea.

La historia sigue a una joven que vive en Pamplona y que lucha por encontrar su identidad, según muestra la película esta persona presenta un fenotipo femenino, aunque tiene gónadas masculinas no visibles, ya que están ocultas en el conducto inguinal, lo que se denominaba, pseudohermafroditismo masculino, esto se engloba hoy dentro de los estados intersexuales. La ciudad aparece retratada como un espacio cerrado donde todos se conocen y donde las convenciones sociales pesan como una losa.

La protagonista decide romper con ese mundo y huir a Madrid, donde encuentra una nueva familia emocional y también el amor, encarnado en una fisioterapeuta que aspira a convertirse en actriz, interpretada por Anna Castillo.

El reparto reúne nombres muy reconocibles: Paco LeónNagore AranburuManu Ríos o Eneko Sagardoy.

En la rueda de prensa, Calvo y Ambrossi ofrecieron una larga explicación sobre el proyecto. Insistieron en que no se trata de un remake del filme de Armiñán, sino de una reinterpretación contemporánea inspirada en la idea original, situada en los primeros años del siglo XXI.

La sesión comenzó, además, con un aplauso a Nagore Aranburu, recientemente premiada con un Goya como mejor actriz de reparto por Los domingos, lo que añadió un tono emotivo al encuentro.

 

Comedia sobre un secuestro real

Por la tarde llegó una propuesta televisiva: los dos primeros episodios de la miniserie Por 100 millones, creada por Nacho García Velilla y escrita junto a Oriol Capel.

La serie recrea el famoso secuestro del futbolista Quini en 1981, cuando el delantero del FC Barcelona fue retenido por tres mecánicos zaragozanos que exigían un rescate de cien millones de pesetas.

Aunque el hecho real fue dramático, la serie adopta un tono de comedia que funciona sorprendentemente bien. Los protagonistas —Raúl ArévaloVito Sanz y Gabriel Guevara— interpretan a los secuestradores con un equilibrio entre absurdo y desesperación social que recuerda al cine negro español pasado por el filtro del humor.

El reparto incluye también a Aixa VillagránNatalia HuarteMaría de NatiJorge Asín y Julia de Castro, esta última en el papel de la esposa del futbolista.

En la rueda de prensa, Nacho García Velilla explicó cómo la serie intenta retratar no solo el delito sino también el contexto social de la España de comienzos de los ochenta. Vito Sanz, especialmente inspirado, protagonizó algunos de los momentos más divertidos del encuentro.

 

 

Un viaje desde África hasta Europa

La jornada concluyó con Viaje al país de los blancos, dirigida por Dani Sancho, una película inspirada en la historia real de Ousman Umar.

El filme narra el viaje de un niño de 12 años que abandona Ghana con la esperanza de llegar a Europa. Tras un recorrido durísimo, termina en Barcelona, donde durante un tiempo vive en la calle hasta que encuentra apoyo en una familia que lo acoge.

La historia se convierte en un relato de superación personal: el protagonista logra estudiar y acaba fundando una ONG dedicada a promover la educación en su país de origen.

La presencia en la rueda de prensa del propio Ousman Umar, cuya historia inspira la película, añadió una dimensión emocional muy fuerte. Su capacidad comunicativa y su entusiasmo terminaron por reforzar el impacto de una película que, aunque narrativamente sencilla, resulta profundamente inspiradora.

 

Un pequeño paréntesis cultural

Entre la primera y la segunda proyección hubo tiempo para una breve escapada al Teatro Soho CaixaBank, impulsado por Antonio Banderas, uno de los centros culturales más dinámicos de la ciudad.

El paseo estuvo guiado por José María Tena, figura muy conocida de la cultura malagueña, que compartió algunas historias sobre la vida musical de la ciudad y el papel de sus orquestas.

 

Un festival que ya respira cine

El tercer día del Festival de Málaga dejó la sensación de que el certamen ya ha encontrado su ritmo. Cine cubano hecho con imaginación, reflexiones sobre la identidad, comedia histórica y cine social han convivido en una misma jornada.

Cuatro películas, cuatro ruedas de prensa y muchas conversaciones en los pasillos del festival. Málaga sigue demostrando que su festival no es solo un escaparate del cine en español, sino también un espacio donde las historias —grandes o pequeñas— encuentran siempre un público dispuesto a escucharlas.

Hoy, más cine. Y seguramente, también más historias que contar.